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sobre Maó-Mahón
Capital administrativa de Menorca con uno de los puertos naturales más grandes del mundo; arquitectura de influencia inglesa
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En el extremo oriental de Menorca, donde el Mediterráneo entra tierra adentro formando una de las bahías naturales más grandes del archipiélago, está Maó-Mahón, capital insular y ciudad de pulso marinero. Con cerca de 30.000 habitantes y el casco urbano asomado al puerto, funciona bien como base para moverse por la isla y, a la vez, como visita con entidad propia.
El puerto natural de Maó, de unos cinco kilómetros, ha marcado la historia local: escala de navegantes antiguos y, más tarde, enclave codiciado por potencias europeas. Esa mezcla se nota en la trama de calles, en algunas fachadas de aire georgiano y en detalles domésticos heredados del XVIII, como las ventanas de guillotina. También en la cultura del gin, que llegó con los británicos y acabó integrada en la vida menorquina.
Qué ver en Maó-Mahón
El casco histórico se recorre bien a pie. La iglesia de Santa María suele entrar en la ruta por su órgano de tubos del siglo XIX, muy reputado, y por la vida que concentra la plaza y las calles cercanas.
El puerto es el gran escenario: muelles, embarcaciones, miradores y paseos a distintas alturas. Desde el frente marítimo salen excursiones en barco que permiten ver la bocana y la ciudad desde el agua.
En la entrada del puerto, la Fortaleza de La Mola y el Fuerte de Marlborough ayudan a entender por qué esta bahía fue estratégica durante siglos, además de regalar buenas panorámicas.
Qué hacer
Si te apetece caminar, Maó conecta con tramos del Camí de Cavalls hacia puntos como Es Grau o Cala Mesquida, combinando sendero y baño cuando el tiempo acompaña.
En el puerto deportivo hay opciones ligadas a la vela y al buceo, y la bahía suele ser un entorno agradecido para iniciarse.
En la mesa, manda el producto local: pescado y marisco, queso de Mahón con denominación de origen y repostería isleña. En mercados y tiendas se encuentran embutidos típicos y la ginebra menorquina.
En los alrededores aparecen yacimientos y construcciones prehistóricas (talayots, navetas), parte del patrimonio megalítico de la isla.
Fiestas y tradiciones
A principios de septiembre se celebran las Festes de la Mare de Déu de Gràcia, con caballos, música y ambiente en la calle. La Semana Santa también tiene peso, con procesiones por el centro. En verano, la ciudad acoge citas de música clásica y conciertos vinculados al órgano de Santa María.
Si solo tienes 2 horas
- Baja al puerto y recorre un tramo del paseo marítimo para entender la escala de la bahía desde abajo.
- Sube al casco antiguo por una de las cuestas y pásate por la iglesia de Santa María.
- Termina en un mirador hacia el puerto para llevarte la foto mental completa: la ciudad arriba y el puerto abajo.
Errores típicos
- Quedarse solo en el muelle: lo interesante es alternar el puerto y la parte alta, porque cambian mucho las vistas y el ambiente.
- Ir en coche al centro sin plan: algunas calles son estrechas y el aparcamiento se complica en temporada.
- Visitar La Mola con prisas: el recinto es grande; conviene reservarle tiempo.
Información práctica
Maó-Mahón está a 47 kilómetros de Ciutadella por la Me-1 (aprox. 45 minutos en coche). El aeropuerto de Menorca queda a unos 5 kilómetros del centro, con conexiones regulares desde ciudades españolas y europeas en temporada.
El casco histórico se hace a pie. Para calas, rutas y yacimientos de los alrededores suele venir bien disponer de vehículo o usar los autobuses que conectan con playas y pueblos principales.