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sobre Felanitx
Importante centro vinícola y agrícola con un gran patrimonio religioso y defensivo; cuna de artistas y arquitectos
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En la comarca de Migjorn, Felanitx reúne dos Mallorcas en un mismo término municipal: la del interior de viñedos, almendros y casas de marés, y la de la costa recortada, con calas y pinar. Es una villa grande para los estándares rurales de la isla, con vida todo el año y un punto de autenticidad que se nota en el mercado, en las conversaciones en la plaza y en el ritmo de sus calles.
El casco urbano conserva un aire señorial y, alrededor, se despliegan caminos rurales que van cambiando de paisaje según te acercas al mar. A eso se suma una cultura vitivinícola arraigada (Pla i Llevant) y una tradición artesana que todavía asoma en talleres y ferias.
Qué ver en Felanitx
El centro histórico gira en torno a la Iglesia de San Miguel, un conjunto levantado entre los siglos XIII y XVI, con fachada renacentista y un interior donde conviven retablos y capillas de distintas épocas. Muy cerca queda el Convento de San Agustín (siglo XVII), de líneas sobrias y patio claustral. Merece la pena callejear por el casco antiguo: portales de marés, patios y rincones tranquilos a poco que te salgas de las vías principales.
En el puig de San Salvador se alza el Santuario de San Salvador. La subida ya compensa y, arriba, las vistas abren Mallorca de lado a lado en días claros.
En la franja costera, las referencias más conocidas son Cala Mondragó (Parque Natural) y zonas como Cala d’Or y Cala Ferrera, con ambiente más veraniego.
Qué hacer
Hay rutas a pie que conectan interior y costa; el ascenso a San Salvador es una caminata agradecida. En Mondragó, los senderos permiten alternar bosque, dunas y calas.
La Ruta del Vino en la DO Pla i Llevant se mueve en torno a bodegas familiares con visitas y catas. En la mesa, el frito mallorquín, el tumbet y las sopas mallorquinas aparecen con frecuencia, y la repostería tradicional (como crespells y ensaimadas) remata la comida.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Miguel (finales de septiembre) llenan el pueblo de actos populares y música. En agosto se celebra San Salvador, con subida al santuario, y también las fiestas de San Agustín a finales de mes, con programación cultural y gastronómica.
Si solo tienes 2 horas
- Un paseo por el casco antiguo: iglesia de San Miguel, calles de marés y el entorno del Convento de San Agustín.
- Subida (en coche o a pie, según plan) al puig de San Salvador para rematar con mirador y santuario.
Errores típicos
- Ir a Mondragó a media mañana en pleno verano: el calor aprieta y la sensación de agobio aumenta. Mejor a primera hora o a última.
- Confiar en aparcar “junto a la cala”: en temporada alta lo normal es caminar un poco y tener paciencia.
- Quedarse solo con la costa: el casco urbano y San Salvador dan contexto y equilibran el viaje.
Información práctica
Desde Palma se llega por la Ma-19 hacia Llucmajor y luego por la Ma-14 hasta Felanitx (unos 50 km). Hay autobuses que conectan con la capital.
La época más agradable suele ir de abril a octubre; mayo, junio y septiembre combinan buen tiempo y algo menos de presión turística. Para moverte por calas y miradores, el coche ayuda; en espacios protegidos, conviene ir con cuidado y respetar los itinerarios señalizados.