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sobre Sant Joan
Pueblo agrícola en el centro de la isla; conserva tradiciones rurales y fiestas populares muy arraigadas
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En el Pla de Mallorca, lejos del ruido de la costa, Sant Joan (2.195 habitantes) va al paso tranquilo de la Mallorca interior. Mandan los campos de cultivo, las fachadas de marès y los caminos rurales: paisaje llano, sobrio y muy “part forana”.
El paseo por el núcleo es corto y agradecido. Calles calmadas, portales de madera y alguna casa señorial que recuerda épocas más prósperas. En cuanto sales del pueblo, el término se abre en una llanura de cereales, almendros y algarrobos. Aparecen fincas tradicionales (possessions), molinos y construcciones de piedra seca sin anuncio, a la vera de los caminos.
Qué ver
- Iglesia parroquial de Sant Joan Baptista: marca la silueta del pueblo y sirve de referencia desde lejos. Si está abierta, entra un momento para fijarte en la piedra, las proporciones y el ambiente interior.
- Centro histórico: mejor sin ruta fija; aquí se disfruta mirando puertas, patios y detalles de obra en marès.
- Paisaje rural del Pla: a pie o en bici por caminos que conectan con el entorno. Lo interesante es la amplitud del terreno y sus elementos etnológicos (molinos, pared seca, casetas).
Qué hacer
- Paseos rurales y senderismo suave por caminos agrícolas hacia otros pueblos del Pla.
- Cicloturismo por carreteras secundarias con poco tráfico (aun así, prudencia: siguen siendo carreteras).
- Cocina de interior: productos de la tierra y recetario mallorquín sin artificios.
Fiestas y tradiciones
- Sant Joan (24 de junio): actos religiosos y celebraciones populares.
- Sant Antoni (enero): hogueras y bendición de animales.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el centro y parada en la iglesia (si se puede entrar).
- Paseo breve por un camino rural a las afueras para ver algún molino, pared seca y el Pla en abierto.
Errores típicos
- Ir en las horas centrales en verano: el llano aprieta y hay poca sombra fuera del casco.
- Quedarse solo en la plaza: lo mejor está a cinco minutos andando, en los caminos de alrededor.
- Confiarse con la bici: aunque haya poco tráfico, vigila cruces y arcén irregular.