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sobre Vilafranca de Bonany
Pueblo agrícola conocido por la producción de melones de calidad y su cercanía al monte de Bonany
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En el Pla de Mallorca, entre campos de cereal y parcelas de cultivo, Vilafranca de Bonany lleva un ritmo calmado y rural. Con unos 3.699 habitantes y a 115 metros de altitud, es uno de esos pueblos del interior donde el trabajo del campo sigue pesando y donde el calendario de fiestas marca el año. Si te interesa la Mallorca que no gira alrededor de la costa, aquí se disfruta caminando despacio y mirando los detalles.
Qué ver en Vilafranca de Bonany
La Iglesia Parroquial de Santa Bárbara preside el centro y ayuda a entender cómo se organiza la vida local alrededor de la plaza y los actos comunitarios.
Desde ahí, apetece perderse un rato por el casco antiguo: calles tranquilas, portales de piedra, patios interiores y algunas possessions y casas antiguas que recuerdan el pasado agrícola de la zona.
En las afueras manda el paisaje abierto del Pla: caminos rurales entre campos, algarrobos y molinos de viento dispersos. La arquitectura popular aparece sin alardes —casas de payés, aljibes, corrales—, más práctica que monumental, pero muy elocuente.
Qué hacer
Lo más agradecido es salir a pie o en bici por carreteras secundarias y caminos tradicionales, enlazando fincas y pequeñas lomas desde las que se lee bien la llanura central.
En la mesa, tiran los productos de huerta y la cocina de raíz: elaboraciones de cerdo, embutidos y quesos artesanos. Si coincide, los mercados y ferias son buena excusa para ver producto local y algo de vida de pueblo.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de Santa Bárbara (a principios de diciembre) combinan actos religiosos y actividades populares. En agosto llegan las fiestas de verano, con verbenas y propuestas comunitarias. A lo largo del año también hay ferias agrícolas, a menudo en otoño, centradas en el producto y el campo.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro y visita exterior de la Iglesia de Santa Bárbara.
- Dos o tres calles del casco antiguo para fijarte en portales, patios y casas tradicionales.
- Salida breve por un camino rural a las afueras para llevarte la foto mental del Pla.
Errores típicos
- Ir en pleno mediodía en verano: el interior aprieta y el paseo pierde gracia.
- Pasar “de camino” sin salir del centro: lo mejor está también en los caminos agrícolas de alrededor.
Información práctica
Vilafranca de Bonany está a unos 40 km de Palma. Se llega por la Ma-15 en dirección a Manacor y después por el desvío señalizado. El pueblo tiene servicios básicos y algunos alojamientos rurales para una estancia tranquila.