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sobre Alcúdia
Ciudad histórica amurallada situada entre dos bahías; combina patrimonio romano con extensas playas de arena blanca
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En el norte de Mallorca, entre la bahía de Alcúdia y la de Pollença, Alcúdia mezcla un casco histórico bien cuidado con una franja litoral larga y muy concurrida en temporada. Con algo más de 21.000 habitantes, se nota el contraste entre la vida tranquila intramuros y el ritmo del puerto y las playas.
La villa antigua, ceñida por la muralla medieval, se recorre a pie y sin complicaciones: calles empedradas, piedra clara, patios interiores y plazas donde apetece parar a la sombra. Fuera del recinto el paisaje cambia rápido: urbanizaciones, puerto deportivo y un arenal amplio que marca el carácter costero del municipio.
Qué ver en Alcúdia
Las murallas del siglo XIV son el hilo conductor de la visita. Merece la pena rodearlas para entender la forma de la villa y localizar las entradas históricas: la Porta de Sant Sebastià y la Porta del Moll.
Dentro de las murallas, la Iglesia de Sant Jaume preside la plaza principal, con base gótica y añadidos posteriores. Cerca quedan el Ayuntamiento, en un edificio de aire renacentista, y varias casas señoriales con rasgos de la arquitectura mallorquina tradicional.
A las afueras, el yacimiento de Pollentia recuerda la etapa romana. El teatro es una de las piezas más reconocibles y ayuda a situar la importancia del enclave.
Para cambiar de registro, la península de la Victoria reúne bosque mediterráneo, calas y miradores. Desde el Mirador de la Victoria se abre una panorámica amplia sobre la bahía y las sierras del norte.
Qué hacer
En la Victoria hay rutas de dificultad media; el Camí de la Victòria lleva hasta la ermita y permite alternar sombra con tramos abiertos al mar.
En la costa, las playas de Alcúdia y Port d’Alcúdia se prestan al baño y a los deportes náuticos. Desde el puerto salen excursiones en barco y actividades vinculadas a la vela y la pesca.
En la mesa manda el producto: pescado de la bahía a la plancha o a la sal, y cocina mallorquina con aceite, aceitunas y vinos de la isla.
Fiestas y tradiciones
En enero, Sant Antoni Abat trae hogueras y bendición de animales. La Semana Santa recorre el casco antiguo con procesiones. A finales de junio, Sant Pere se celebra con actos vinculados al puerto. Hacia el 25 de julio llegan las fiestas de Sant Jaume, y en agosto la Mare de Déu dels Àngels culmina el verano con romería a la Victoria.
Información práctica
Alcúdia está a 54 km de Palma, con acceso por la Ma-13 (aprox. 45 minutos en coche). Hay autobuses regulares hacia la capital y otros puntos de la isla.
La mejor ventana suele ir de abril a octubre por clima y horas de luz; julio y agosto concentran más gente, mientras que mayo, junio y septiembre suelen dar un equilibrio más llevadero.
El centro histórico es peatonal: conviene empezar por la mañana, recorrer murallas y casco antiguo, y dejar la playa para las horas centrales o la tarde.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco antiguo y la plaza de Sant Jaume.
- Tramo de muralla para hacerse una idea del perímetro y asomarse a los accesos históricos (Porta del Moll o Porta de Sant Sebastià).
- Si te queda margen y vas con coche, acercarte a Pollentia para ver el teatro (aunque sea por fuera, ya contextualiza la visita).
Errores típicos
- Intentar cruzar en coche el casco antiguo: es peatonal y toca bordear para aparcar fuera.
- Plantarse a mediodía en verano: calor y afluencia se notan; mejor primera hora o última de la tarde.
- Quedarse solo en playa y puerto: una vuelta por murallas y Pollentia cambia la lectura del lugar y se hace en poco tiempo.