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sobre Mancor de la Vall
Pequeño pueblo a la entrada de la sierra; famoso por sus setas y su entorno boscoso ideal para excursiones
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Entre el Raiguer y las primeras rampas de la Serra de Tramuntana, Mancor de la Vall mantiene ese ritmo de pueblo mallorquín que te pide bajar una marcha. Con 1.639 habitantes y a unos 245 metros de altitud, la visita va de caminar sin prisa, asomarse a los campos y usar el casco urbano como base para salir a pie o en bici.
El centro se ve en poco tiempo: calles estrechas, piedra vista, portales anchos y algún patio interior que se intuye tras las entradas. Alrededor, olivares y almendros dibujan el paisaje; en época de floración el valle se vuelve claro y fotogénico.
Qué ver
La Iglesia Parroquial de Sant Joan Baptista preside la plaza y marca el corazón del pueblo. La fachada sobria de marés encaja con el tono general de Mancor: discreto y cuidado. Dentro se conservan elementos barrocos y una pila bautismal de piedra.
En el paseo por el casco antiguo aparecen ejemplos de arquitectura tradicional mallorquina: arcos de medio punto, balcones de hierro y casas que recuerdan una Mallorca interior ligada al campo.
Qué hacer
Mancor funciona como punto de salida para rutas hacia la Tramuntana. Desde aquí se enlazan senderos y caminos antiguos; algunas rutas tiran hacia el Puig de Massanella. El GR-221 (Ruta de Pedra en Sec) pasa cerca, útil si quieres enlazar con otros pueblos o hacer un tramo corto.
En bici, los caminos rurales permiten rodar entre fincas y bancales; si buscas desnivel, tienes a mano carreteras de montaña.
Si solo tienes 2 horas
- Plaza e Iglesia de Sant Joan Baptista.
- Vuelta por las calles del casco antiguo, mirando portales, arcos y detalles de piedra.
- Paseo corto por las afueras hacia los caminos entre olivos y almendros (sin meterte en montaña si vas justo).
Errores típicos
- Quedarse solo en la plaza: el pueblo gana cuando sales cinco minutos hacia los caminos de alrededor.
- Empezar una ruta de montaña sin mirar la previsión; en la Tramuntana el tiempo cambia rápido.
- Intentar entrar en coche hasta el centro: mejor aparcar tranquilo y moverte andando.