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sobre Bunyola
Pueblo de montaña rodeado de bosques y montañas; puerta de entrada a la Sierra de Alfabia y punto de partida excursionista
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En plena Serra de Tramuntana (Patrimonio Mundial de la UNESCO), Bunyola es una villa mallorquina de interior que mantiene ritmo de pueblo. Sus 7.286 habitantes se reparten entre el núcleo principal y pequeñas pedanías de montaña, en un valle a unos 240 metros de altitud donde mandan la piedra seca, el olivo y la sombra de los pinos.
Aquí lo interesante es lo cotidiano: calles tranquilas, fachadas de marés, patios que se intuyen tras los portales y el paisaje de la sierra siempre a mano. Bunyola suele quedar asociada al tren de Sóller, pero conviene mirarla con calma y caminarla.
Qué ver en Bunyola
La Iglesia de Sant Mateu, de origen medieval y reformada entre los siglos XVI y XVII, preside el centro. En el interior hay retablos barrocos y una talla gótica de la Virgen del Rosario que agradece una parada.
En el casco antiguo se reconocen casas señoriales tradicionales, con balcones de hierro, patios y muros de marés. El conjunto tiene ese punto sobrio y bien conservado que sienta bien al paseo.
Por el término municipal se reparten molinos harineros ligados al pasado agrícola; algunos están restaurados y ayudan a leer el paisaje humanizado de la Tramuntana.
Y si te apetece un cambio de escala, acércate a Orient, pedanía de Bunyola metida en la montaña: piedra, cuestas, silencio y un entorno muy agradecido para caminar.
Qué hacer
Bunyola funciona como punto de salida para senderismo por la Serra. Hay rutas hacia el Puig d’Alaró y también hacia el Castell d’Alaró, combinando naturaleza e historia.
En bicicleta, las carreteras secundarias que enlazan con otros pueblos de la Tramuntana tienen desnivel y curvas: conviene ir con luces y asumir que en temporada hay tráfico.
El tren de Sóller cruza el municipio y la estación conserva el aire ferroviario de principios del siglo XX.
En la mesa, cocina mallorquina: tumbet, frito o sopas mallorquinas, y aceite de oliva de la zona.
Fiestas y tradiciones
La Festa de Sant Mateu se celebra el 21 de septiembre, con actos religiosos y actividades populares. En verano hay fiestas con programación cultural y presencia de dimonis en algunos momentos. En noviembre, la Fira de l’Oli gira en torno a la tradición oleícola, con mercado y degustaciones. Orient también organiza celebraciones estivales de formato más pequeño.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el centro: plaza, calles del casco antiguo y la Iglesia de Sant Mateu.
- Asómate a alguna calle tranquila para fijarte en portales, patios y muros de marés.
- Si coincide, pasa por la estación para ver el ambiente del tren de Sóller (aunque no subas).
Información práctica
Desde Palma se llega por la Ma-11 (unos 20 km). También puedes llegar en el tren de Sóller, que para en Bunyola tras atravesar túneles y viaductos.
Mejor época
Abril a junio y septiembre a octubre suelen ser los meses más cómodos para caminar, con luz limpia y temperaturas más amables. En fines de semana y en temporada alta hay más movimiento; si buscas tranquilidad, mejor entre semana.