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sobre Estellencs
El pueblo más pequeño de Mallorca en población; colgado sobre el mar en terrazas empinadas y calles de piedra
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En la vertiente suroeste de la Serra de Tramuntana, donde la montaña cae hacia el Mediterráneo, está Estellencs. Con 359 habitantes y a 151 metros de altitud, es un pueblo pequeño y tranquilo, de los que se recorren a pie y sin prisas.
Las casas de piedra se reparten por la ladera siguiendo los bancales de cultivo que han dado forma al paisaje durante siglos. Entre calles empinadas se abren vistas al mar; hacia el interior, la Tramuntana se levanta seria, con perfiles de encinar y pinar.
Qué ver
La Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (neoclásica) marca el centro del núcleo. Fíjate en las fachadas de marés, las contraventanas y en cómo el caserío se encaja en la pendiente sin concesiones.
Alrededor, los bancales de piedra seca explican por sí solos el trabajo de generaciones en un terreno abrupto. En la costa, la Torre de Estellencs (siglo XVI), hoy en ruinas, sigue funcionando como mirador natural sobre el litoral.
Qué hacer
Hay caminos tradicionales para caminar entre pinares, encinares y olivares. Aquí la pendiente se nota: elige ruta según tu forma física y el calor del día.
Si bajas a Cala Estellencs, cuenta con que es de cantos rodados y que el regreso es cuesta arriba. Agua y calzado que agarre, siempre.
En la mesa, lo habitual son platos mallorquines y pescado según temporada, con presencia del aceite de oliva de la zona.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el núcleo: iglesia, calles en cuesta y miradores entre casas.
- Un vistazo a los bancales de piedra seca en los alrededores inmediatos.
- Si vas con tiempo y no aprieta el sol, asómate hacia la torre o a la carretera con vistas al mar (sin bajar hasta la cala).
Errores típicos
- Confiarse con el aparcamiento: calles estrechas y poco margen; mejor dejar el coche sin apurar.
- Bajar a la cala “un momento” sin agua: la subida se hace larga con calor.
- Ir con suela lisa: entre cuestas, piedra y grava, se agradece calzado firme.