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sobre Fornalutx
Considerado uno de los pueblos más bonitos de España; calles empedradas y arquitectura de montaña impecable entre naranjos
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En lo alto de la Serra de Tramuntana, Fornalutx es un pueblo que se entiende caminando despacio. Con poco más de 700 habitantes y a unos 200 metros de altitud, conserva un casco antiguo muy cuidado: callejuelas empedradas, casas de piedra color miel, tejas tradicionales y macetas en balcones que, cuando están en flor, alegran el paseo. El olor a cítricos aparece en cuanto te acercas a los huertos del valle.
Qué ver en Fornalutx
La iglesia parroquial de la Natividad de Nuestra Señora marca el centro del pueblo y el ritmo de la plaza. Merece la pena fijarse en los detalles de la arquitectura popular: portales de madera, rejas, patios entreabiertos y la piedra local, que con la luz de la tarde se vuelve aún más cálida.
Sin salir del casco urbano hay rincones en altura desde los que se abre el valle de Sóller y las laderas de bancales. También asoman fuentes entre las calles: agradecidas en verano, por la sombra y el frescor.
Qué hacer
Lo natural aquí es caminar. Hay senderos tradicionales hacia Sóller y otros trazados que se adentran en la Tramuntana. Si vienes en bici, la carretera de acceso es exigente: mejor tomársela con calma, sobre todo en días con tráfico.
En la mesa mandan productos de la isla: cítricos, aceite, sobrasada y verdura de temporada. Para fotografía, la primera y la última luz del día suavizan sombras y sacan la textura de la piedra.
Fiestas y tradiciones
Las celebraciones principales giran en torno a la Natividad de Nuestra Señora (8 de septiembre), con actos religiosos y ambiente de pueblo. En agosto se celebra Sant Bartomeu, con actividades pensadas para vecinos y familias.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo tranquilo por el casco antiguo (calles estrechas, escaleras y plazas pequeñas).
- Parada en la iglesia y la plaza.
- Subida corta a algún punto alto para ver el valle y los bancales.
- Acércate a los límites del casco para notar el cambio entre piedra y huerto.
Errores típicos
- Llegar a media mañana en temporada alta y perder tiempo buscando sitio: las calles son estrechas y el aparcamiento se complica.
- Ir con prisas: el empedrado y las pendientes piden calzado cómodo y un ritmo más lento.
- Plantarte en las horas centrales del verano sin agua y sin haber pensado dónde habrá sombra.