Canarias: volcanes, laurisilva y pueblos entre calderas
El Teide y el vulcanismo activo
El Teide (3.718 m) es el pico más alto de España y el tercer volcán más alto del mundo desde su base oceánica. Las Cañadas del Teide, una caldera de 17 km de diámetro, acumulan coladas de lava de hasta 170.000 años de antigüedad. En La Palma, la erupción de Cumbre Vieja (septiembre-diciembre 2021) emitió 200 millones de metros cúbicos de lava que sepultaron 1.219 edificaciones y crearon 48 hectáreas de delta lávico nuevo. Lanzarote, con más de 300 conos volcánicos, mantiene el Parque Nacional de Timanfaya donde las temperaturas del subsuelo alcanzan 600 °C a 13 metros de profundidad.
Laurisilva: el bosque del Terciario
Los bosques de laurisilva de La Gomera (Garajonay, Patrimonio Mundial desde 1986) y de Tenerife (Anaga) conservan especies arbóreas del Terciario desaparecidas del continente europeo hace millones de años. El Parque Nacional de Garajonay cubre 3.984 hectáreas con nieblas persistentes que mantienen una humedad del 90 % y alimentan más de 400 especies endémicas.
Viñedos en hoyo y quesos volcánicos
En Lanzarote, la vid crece en hoyos excavados en ceniza volcánica (picón), protegida por muros semicirculares de piedra seca (zocos). La DO Lanzarote ampara 1.800 hectáreas cultivadas de esta forma. En Fuerteventura, el Queso Majorero (DOP) se elabora con leche de cabra majorera, raza autóctona de la isla, y madura frotado con aceite, pimentón o gofio — harina de cereales tostados que es alimento básico del archipiélago desde antes de la conquista castellana.