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sobre La Matanza de Acentejo
Lugar histórico de batallas de la conquista; zona de guachinches y vinos con vistas panorámicas a la costa norte
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En la vertiente norte de Tenerife, entre barrancos verdes y el Atlántico cerca, está La Matanza de Acentejo. Con 9.092 habitantes en unos 14 km², mantiene un pulso tranquilo: barrios de medianías, huertas, viñedos y esas aperturas de cielo que, cuando se despeja, dejan ver mar y cumbres.
El nombre recuerda un episodio clave de la conquista de Canarias: en 1494, las tropas castellanas de Alonso Fernández de Lugo sufrieron aquí una derrota a manos de los guanches. Hoy, a unos 425 metros de altitud, el municipio vive entre la frescura de las medianías y la costa norte a pocos kilómetros.
Qué ver en La Matanza de Acentejo
La Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción (siglo XVI) marca el centro del casco. La piedra volcánica, la sobriedad exterior y el interior con imaginería y retablos ayudan a entender la tradición religiosa del norte tinerfeño.
Paseando aparecen casas de arquitectura canaria (madera de tea, patios, balcones). En El Rincón y Tegueste se siente un ambiente más rural: ermitas pequeñas, caminos entre fincas y vida cotidiana sin artificios.
La parte natural se lee en los barrancos y sus senderos, especialmente agradecidos tras épocas de lluvia (cuando ya ha asentado el terreno). En días despejados, algunos claros y puntos altos regalan panorámicas del océano y, a veces, del Teide.
Qué hacer
Hay rutas a pie que enlazan con municipios vecinos por caminos tradicionales. Los senderos cruzan cultivos de papas y hortalizas y zonas con vegetación de monteverde y castaños en las áreas más húmedas.
En la mesa, mandan los clásicos: papas arrugadas con mojo, gofio, quesos de cabra y vinos de la D.O. Valle de La Orotava. La costa cercana suma producto marinero y permite rematar el día en playas de arena negra o piscinas naturales (según estado del mar).
Fiestas y tradiciones
En diciembre llegan las fiestas patronales de la Inmaculada Concepción, con procesiones y verbenas. La Semana Santa reúne a las cofradías en recorridos por el casco. En junio, San Juan trae hogueras, y en verano cada barrio celebra a su manera, con música y comidas populares.
Errores típicos
- Meterse en senderos de barranco después de lluvia intensa: el piso se vuelve resbaladizo y algunos tramos se embarran.
- Confiarse con la niebla del norte: puede tapar miradores y Teide en minutos; conviene llevar un plan alternativo por el casco.
- Ir sin una capa: en medianías refresca, incluso cuando abajo hace calor.
Mejor época
De octubre a abril suele estar más verde y con temperaturas suaves. Mejor evitar episodios de lluvia fuerte si tu plan incluye barrancos o caminos de tierra; para pasear por el casco, cualquier momento del año funciona.
Información práctica
Desde Santa Cruz de Tenerife, se llega por la TF-5 y enlaces comarcales hacia el municipio.