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sobre Betancuria
Antigua capital de Fuerteventura situada en un valle interior; destaca por su valor histórico; arquitectura tradicional y museos
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En el interior de Fuerteventura, entre colinas suaves y barrancos que rajan el paisaje majorero, aparece Betancuria. Con 816 habitantes y a unos 395 metros de altitud, fue la antigua capital de la isla y hoy se recorre despacio: calles empedradas, silencio y un casco histórico que concentra buena parte de la memoria de la isla.
Se fundó en 1404 por Jean de Béthencourt y se eligió el interior como refugio frente a los ataques piratas que castigaban la costa. Ese pasado dejó un patrimonio sobrio, de piedra y proporciones pequeñas, muy acorde con el entorno seco y luminoso.
Qué ver
La visita suele empezar en la Iglesia de Santa María (siglo XV), con cantería rosada y un interior donde llaman la atención el artesonado mudéjar y los retablos barrocos. Tras las incursiones piratas del siglo XVII se reconstruyó, y aún conserva piezas antiguas como la pila bautismal del XVI.
La Ermita de San Diego (siglo XVII) es sencilla y queda en una zona alta del pueblo; merece la subida por las vistas del valle.
Del Convento de San Buenaventura quedan ruinas que ayudan a entender el peso del mundo franciscano en la isla.
Para rematar con contexto, los museos de arte sacro y arqueológico y etnográfico reúnen objetos religiosos, útiles cotidianos y piezas vinculadas a la cultura aborigen maho.
Qué hacer
Desde aquí salen caminatas por el centro de la isla. El sendero de Malpaso lleva a un mirador amplio, y la ruta del Barranco de las Peñitas es más amable, entre palmeras y huertas.
En la mesa mandan la cabra majorera y el queso con D.O.; también verás artesanía ligada a la palma, la alfarería y el aloe vera.
Fiestas y tradiciones
En enero, San Antonio Abad mantiene la bendición de animales. En agosto, se celebran las fiestas de Santa María con procesiones y folclore. En septiembre, la Virgen de la Peña convoca a gente de toda la isla en romería.
Errores típicos
- Ir a mediodía sin agua ni gorra: el sol engaña incluso en invierno.
- Estrenar calzado: el empedrado y las cuestas se notan.
- Bajar a los barrancos sin margen de tiempo: lo que baja fácil, luego toca subirlo.
Información práctica
Para llegar desde Gran Canaria, primero hay que desplazarse a Fuerteventura en ferry o avión. Ya en la isla, se accede por la FV-30 desde Puerto del Rosario hacia el oeste (unos 25 km), por una carretera escénica.
Calzado cómodo y protección solar. Hay pequeños establecimientos para comer y comprar producto local.