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sobre Vega de San Mateo
Centro agrícola de la isla con un famoso mercado de fin de semana; punto de partida para subir a las cumbres más altas
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Vega de San Mateo está en el centro de Gran Canaria, a casi mil metros. Aquí lo primero es pensar dónde dejar el coche. El casco es pequeño y las calles se llenan rápido, sobre todo en fin de semana. Lo más sensato es aparcar en los accesos y entrar andando.
A primera hora suele hacer fresco, incluso cuando en la costa ya aprieta el calor. La niebla aparece muchos días y tapa el valle. Forma parte del sitio.
El mercado y el domingo
El mercado de Vega de San Mateo marca el ritmo del pueblo. Los sábados por la mañana la plaza se llena de puestos y de vecinos haciendo la compra. Verduras de la zona, quesos, miel, pan. No es una feria montada para turistas. La mayoría de la gente viene con bolsa y lista.
Si llegas en coche ese día, deja el vehículo fuera del centro. Dentro apenas hay hueco y el tráfico se vuelve pesado.
El domingo el ambiente cambia. Siguen los puestos, pero aparece mucha gente que sube desde Las Palmas a pasar la mañana y llevarse algo para casa. Hay más movimiento y más ruido. Si prefieres caminar con calma, ven temprano.
Caminos alrededor del pueblo
El casco urbano se recorre rápido. Una carretera principal, casas a los lados y poco más. Lo interesante está en cuanto sales hacia los barrancos y el monte.
El Barranco de la Mina se camina bastante. Es un recorrido sencillo que pasa por antiguos molinos de agua. Algunos siguen en pie. El sendero baja entre pinos y, si ha llovido, hay tramos húmedos. Conviene llevar calzado decente.
Otra subida conocida es la del Roque Saucillo. El camino va ganando altura hasta un observatorio astronómico. La pendiente se nota. Arriba, si el día está claro, se ve buena parte del interior de la isla.
Desde el pueblo también se puede subir hacia el Pozo de las Nieves, el punto más alto de Gran Canaria. Muchos lo hacen en coche por la carretera que va hacia Tejeda. A pie es una subida larga y constante. En invierno a veces hace bastante frío arriba, algo poco común en la isla.
En estos caminos no hay bares ni puestos. Lleva agua y algo de comida.
Queso y fiestas del pueblo
Si hay un producto ligado a Vega de San Mateo es el queso de flor. Se hace con leche de cabra y cuajo vegetal de cardo. Tiene un sabor fuerte y algo amargo. En el mercado suele haber varios puestos con piezas enteras o medias.
También se celebran ferias ganaderas desde hace más de un siglo. El ganado ocupa la plaza y los alrededores, y se juntan criadores de la isla. Es un día muy del campo. No está pensado como espectáculo.
Durante el año hay romerías y fiestas de barrio en los pagos cercanos, como Las Lagunetas. La gente se viste de blanco y acaba cubierta de polvo de talco. Mucho ruido, música y ron.
Consejo directo
Vega de San Mateo no vive de la postal. Es un pueblo de paso hacia las cumbres y de compra para la gente de la isla.
Sube temprano, da una vuelta por el mercado y luego sal del casco. Lo mejor está en los caminos que empiezan a pocos minutos del centro. Si el día se cierra con niebla, tampoco pasa nada. Aquí eso es lo normal.