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sobre Artenara
El pueblo más alto de Gran Canaria; famoso por sus casas cueva y espectaculares vistas a la caldera volcánica y los roques sagrados
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En el corazón de Gran Canaria, por encima de los 1.200 metros, está Artenara: pueblo de cumbre, silencioso y con un punto áspero cuando sopla el aire. Con poco más de mil habitantes, es el municipio más alto de la isla y a menudo regala cielos limpios y una luz distinta a la de la costa.
Aquí se entiende bien cómo se vive sobre terreno volcánico. Las casas-cueva excavadas en la roca conviven con la arquitectura canaria de siempre y, entre pinares y barrancos, el ritmo baja por sí solo. Es una buena manera de cambiar playa por interior y leer otra Gran Canaria.
Qué ver en Artenara
- Casas-cueva: viviendas excavadas en toba volcánica, frescas en verano y templadas buena parte del año. Algunas siguen habitadas, así que conviene mirar con respeto.
- Iglesia de San Matías (siglo XVII): preside el casco y marca el ambiente tranquilo de la plaza.
- Mirador de la Atalaya: panorámica abierta hacia el interior; en días claros se recorta el Roque Nublo.
- Cuevas de Acusa Seca (alrededores): uno de los conjuntos trogloditas más relevantes de Canarias, ligado a los antiguos canarios.
Qué hacer
Artenara funciona como punto de partida para caminar. La ruta hacia Acusa Seca mezcla paisaje y patrimonio, entre pinos y laderas con vistas.
Si te apetece algo más largo, el enlace con Tejeda por la Degollada de Becerra deja ver cambios de relieve y vegetación según la altura.
En la mesa mandan los sabores de siempre: papas arrugadas, gofio y quesos artesanos, cocina casera y sin prisas.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco y la plaza de la Iglesia de San Matías.
- Parada en el Mirador de la Atalaya.
- Paseo corto por la zona de casas-cueva para entender la vida excavada en la roca.
Errores típicos
- Ir “como si fuera costa”: aquí refresca en cuanto cae el sol; lleva una capa aunque sea verano.
- Aparcar donde no toca o apurar demasiado en calles estrechas: mejor dejar el coche con margen y caminar.
- Confundir miradores con “paradas rápidas”: la niebla entra y sale; si el día está cerrado, espera unos minutos antes de rendirte.
Información práctica
Desde Las Palmas de Gran Canaria son unos 50 km: GC-15 hasta Moya y luego GC-21. El trayecto ronda una hora y la carretera de cumbre ya forma parte del plan.
Lleva calzado para terreno irregular y ropa de abrigo. Hay pequeños comercios con producto local y algún sitio donde comer sin complicaciones.