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sobre Tejeda
Uno de los pueblos más bonitos de España; situado en una caldera volcánica con vistas al Roque Nublo y Bentayga
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En el centro de Gran Canaria, por encima de los mil metros, Tejeda se asienta dentro de la Caldera de Tejeda: un anfiteatro natural de barrancos, pinos y roques volcánicos. Con 1.844 habitantes, el pueblo cae por la ladera, blanco y tranquilo, con tejados rojizos y vistas constantes a dos hitos del paisaje insular: el Roque Nublo y el Roque Bentayga.
Qué ver en Tejeda
- Roque Nublo: una caminata señalizada permite acercarse a su entorno y hacerse una idea de la escala de la cumbre grancanaria. Ve con calzado adecuado y algo de abrigo si refresca.
- Roque Bentayga: lugar con peso arqueológico y miradores naturales. El sendero ayuda a leer el paisaje y, con él, parte de la historia prehispánica de la isla.
- Iglesia del Socorro y plaza: el centro del pueblo, para pasear sin prisa y sentarse un rato a ver la vida pasar.
- Mirador de la Degollada de Becerra: panorámica amplia de cumbre; con buena visibilidad, el relieve se recorta con fuerza.
Qué hacer
- Senderismo por la red de caminos de cumbre, con rutas de distinta exigencia según el tramo y el desnivel.
- Dulcería tradicional: almendra, bienmesabe, mazapanes y otros clásicos locales, muy ligados al paisaje agrícola.
- Cielo nocturno: con poca luz artificial, las noches despejadas dan juego para mirar estrellas (mejor evitando la luna llena).
Si solo tienes 2 horas
Da una vuelta por el casco (plaza e iglesia), acércate a algún mirador cercano y remata con algo dulce y un café. Es una visita corta, pero deja buen retrato del pueblo.
Errores típicos
- Subir en coche sin contar con curvas y tiempo extra: la carretera es de montaña y se avanza más lento de lo que parece.
- Plantarse en los miradores con nubosidad de cumbre: puede taparlo todo; conviene tener plan B en el casco.
- Salir a caminar sin agua ni capa: el sol y el fresco cambian rápido con la altitud.
Información práctica
Desde Las Palmas de Gran Canaria se llega por la GC-15 y enlazando con la GC-60 hacia el interior. Para una visita completa, reserva un día entre paseo, miradores y alguna ruta corta. Octubre a mayo suele traer temperaturas más amables; en invierno, mete abrigo para la tarde-noche.