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sobre El Rosario
Municipio de contrastes entre la zona alta boscosa de La Esperanza y la costa de Tabaiba y Radazul ideal para el buceo
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El turismo en El Rosario tiene poco que ver con la imagen más repetida de Tenerife. El municipio se extiende por la vertiente nordeste de la isla, entre medianías húmedas que rondan los 500 y los 1.000 metros de altitud. Aquí el paisaje cambia: el alisio empuja la nube contra la dorsal y aparecen los restos de laurisilva, bancales antiguos y pueblos dispersos entre carreteras de montaña. Núcleos como Llano del Moro, Machado o Las Lagunetas forman una red de asentamientos pequeños, más vinculados históricamente a La Laguna que al turismo costero.
En estas laderas también se concentran episodios curiosos de la historia insular. En Machado se asocia una casa solariega con Amaro Pargo, el célebre corsario lagunero del siglo XVIII. Y en la zona de Las Raíces, según la historiografía sobre el golpe de 1936, Francisco Franco pasó unos días antes de abandonar Tenerife rumbo a África.
El mar que no se ve
La geografía explica buena parte del paisaje actual. Son valles orientados hacia el sureste que capturan la humedad de los alisios, con suelos volcánicos oscuros que retienen bien el agua. En estas condiciones prosperan especies propias del monteverde: laureles, viñátigos, barbusanos. Hoy quedan fragmentos de ese bosque que en otro tiempo cubría gran parte del norte de Tenerife, como el Bosque del Adelantado, uno de los reductos más accesibles de laurisilva en la isla.
Tras la conquista de Tenerife a finales del siglo XV, estas tierras quedaron integradas en repartimientos agrícolas vinculados a La Laguna. El Rosario empezó a organizarse como parroquia en el siglo XVI, aunque muchos de los núcleos actuales se consolidaron más tarde, alrededor de ermitas y caminos tradicionales.
La Esperanza actúa hoy como capital municipal. La plaza y la iglesia parroquial organizan el caserío, mientras que otros barrios mantienen estructuras más dispersas. En Machado, por ejemplo, el caserío se abre sobre el valle y conserva varias casas antiguas de arquitectura rural canaria. En Tablero se produjo uno de los hallazgos arqueológicos más conocidos de la isla: una de las momias guanches mejor conservadas encontradas en Tenerife.
El corsario y el dictador
Amaro Pargo (1678‑1747) fue comerciante, armador y corsario al servicio de la Corona. Su nombre aparece ligado a Machado porque allí se conserva una casa vinculada a su familia. El edificio responde al modelo de vivienda señorial de las medianías: muros gruesos, balcones de madera y amplios espacios interiores. Más que una residencia aislada, formaba parte de una red de propiedades agrícolas y caminos que conectaban con La Laguna y con el puerto de Santa Cruz.
La comarca volvió a aparecer en los libros de historia en el verano de 1936. Diversas investigaciones sitúan en la zona de Las Raíces una finca donde Franco permaneció oculto durante los días previos al golpe militar. El lugar, apartado y cercano al aeródromo de Los Rodeos, ofrecía discreción y buena comunicación con Santa Cruz.
Cuando el bosque habla
El antiguo Camino de Candelaria atraviesa parte del municipio. Durante siglos fue la ruta utilizada por quienes peregrinaban desde el norte de la isla hacia el santuario de la Virgen. El tramo que pasa por Llano del Moro y Machado todavía permite entender cómo se movía la gente antes de las carreteras modernas: senderos empedrados, eras de cultivo, pequeñas casas de labor.
Otro recorrido conocido en la zona es la llamada Ruta de las Fuentes, que conecta varios barrios tradicionales y antiguos puntos de agua. Abrevaderos, lavaderos y canales recuerdan hasta qué punto el acceso al agua condicionaba la vida en estas medianías. En Zamorano se conserva un molino hidráulico asociado a ese sistema agrícola.
El sabor de la altura
La cocina local sigue ligada al campo y a la ganadería de pequeña escala. Aparecen platos habituales en las medianías tinerfeñas: conejo en salmorejo, papas con mojo, gofio escaldado. El queso de cabra fresco, elaborado en explotaciones cercanas, tiene el carácter de los pastos de altura.
En La Esperanza suele celebrarse un mercado agrícola donde productores de la zona venden verduras de temporada, queso, huevos o miel. Más que un reclamo turístico, funciona como punto de encuentro para la gente de los alrededores.
Cómo acercarse
El Rosario se encuentra entre Santa Cruz y La Laguna, y se llega por carreteras que suben hacia las medianías. Lo habitual es moverse en coche y combinar pequeños paseos por senderos con visitas a los distintos núcleos.
El Bosque del Adelantado permite ver laurisilva sin alejarse demasiado de la carretera. Y los antiguos caminos hacia Candelaria siguen siendo una buena forma de entender cómo se ha habitado este territorio: casas dispersas, bancales y bosque húmedo que aparece y desaparece con la niebla. En otoño suelen celebrarse las fiestas dedicadas a la Virgen del Rosario, una de las tradiciones más arraigadas del municipio.