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sobre Arrecife
Capital de Lanzarote marcada por su carácter marinero y comercial; destaca por sus castillos defensivos y el Charco de San Ginés
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Arrecife, capital de Lanzarote, vive pegada al Atlántico y se entiende desde el mar. Es ciudad de puerto, de paseo largo al atardecer y de vida cotidiana que sigue su ritmo aunque lleguen cruceros o aviones. Con 64.826 habitantes, funciona como centro administrativo y comercial de la isla, pero aún conserva rincones donde asoma su pasado marinero y defensivo.
A apenas 10 metros sobre el nivel del mar, se recorre bien a pie: calles del entorno de San Ginés, tramos de costa, pequeñas plazas y el ir y venir del puerto. Aquí el paisaje volcánico no está en cada esquina como en el interior, pero se nota en la luz, en el color de la piedra y en la forma de la costa.
Qué ver en Arrecife
El Castillo de San Gabriel (siglo XVI) está sobre un islote y se llega por el Puente de las Bolas. Hoy alberga un museo de historia y, más allá de la visita, compensa por la panorámica de la bahía.
El Castillo de San José (siglo XVIII) mezcla su origen militar con el uso cultural que impulsó César Manrique: aquí está el Museo Internacional de Arte Contemporáneo.
En el entorno del casco histórico, la Iglesia de San Ginés marca el punto de referencia. Merece la pena pasear sin prisa por las calles cercanas y asomarse a los patios cuando se dejan ver desde el exterior.
Para baño y playa urbana, la Playa del Reducto es la más céntrica y cómoda. La Playa de la Madera tiene un carácter más rocoso, con formaciones volcánicas que dibujan zonas resguardadas.
Qué hacer
El paseo marítimo une distintos tramos de costa y deja ver el pulso portuario de la ciudad. El recorrido entre el puerto deportivo y el Reducto se disfruta especialmente con luz de tarde.
En mesa manda el producto del mar: pescados, lapas y preparaciones sencillas. En mercadillos y puestos locales se entiende mejor la despensa de la isla y su artesanía.
Si te apetece cultura, además de los castillos hay espacios de interpretación ligados a la historia y la geología de Lanzarote, y talleres artesanos donde se ven oficios como cerámica o cestería.
Desde el puerto salen excursiones en barco: paseos costeros, travesías a islotes cercanos y actividades en el agua como snorkel o buceo, según estado de la mar.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de San Ginés se celebran a finales de agosto con procesiones, música y programación cultural. En febrero, el Carnaval de Arrecife llena las calles de comparsas, disfraces y murgas. En Semana Santa, las procesiones ganan fuerza por el recorrido urbano junto al mar. Y en julio, las Fiestas del Carmen incluyen la procesión marítima, muy sentida en una ciudad que mira al agua.
Información práctica
El Aeropuerto César Manrique está a unos 7 km del centro. Hay conexiones en autobús y taxi, y alquiler de vehículos en el aeropuerto y en la ciudad.
La visita encaja casi todo el año por el clima, aunque entre abril y octubre suele apetecer más si buscas playa y actividades al aire libre. Para moverse, el transporte público cubre barrios y zonas principales, y muchos puntos se hacen caminando. Arrecife también funciona como base para recorrer el resto de Lanzarote por carretera.
Si solo tienes 2 horas
- Pasea por el entorno de San Ginés y el tramo más agradecido del casco histórico.
- Cruza el Puente de las Bolas hasta el Castillo de San Gabriel y quédate un rato con las vistas.
- Termina en la Playa del Reducto o en el paseo marítimo, según te apetezca baño o caminar.
Errores típicos
- Ir con prisas: Arrecife se entiende mejor a pie y en tramos cortos, no “a la carrera”.
- Plantarte en el paseo marítimo a mediodía sin sombra: con sol alto se hace pesado; mejor primera hora o tarde.
- Conducir hasta el casco histórico sin plan de aparcamiento: conviene dejar el coche con margen y caminar.