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sobre Valverde
Capital de El Hierro; única capital canaria no costera; ambiente tranquilo y administrativo con acceso al puerto y aeropuerto
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Hay algo que llama la atención al llegar a Valverde: la capital de El Hierro está lejos del mar. Se asienta a unos 600 metros de altitud, en el noreste de la isla, entre lomas húmedas donde el alisio suele dejar niebla buena parte del año. Es la única capital canaria situada en el interior. Esa decisión, tomada hace siglos, explica bastante de lo que es hoy el municipio.
El casco urbano no es grande. Calles en pendiente, casas bajas con teja árabe y algunos patios resguardados del viento. A primera hora se oye más a los gallos que a los coches. La vida administrativa de la isla pasa por aquí, pero el ambiente sigue siendo de pueblo.
La capital que se quedó en lo alto
La razón es histórica. Tras la conquista castellana de El Hierro en el siglo XV, se buscó un lugar protegido de los ataques que eran frecuentes en la costa. El asentamiento bimbache de Amoco ocupaba ya esta zona interior, relativamente resguardada. Allí se estableció el núcleo que acabaría siendo Valverde.
Mientras otras capitales insulares crecieron junto al puerto, Valverde permaneció en la medianía. El comercio marítimo se hacía en otros puntos de la isla. Aquí quedaron la administración, la parroquia y las casas de quienes trabajaban la tierra de alrededor.
La iglesia de Santa María de la Concepción ocupa el centro del casco. El edificio actual es posterior al incendio de 1899, que destruyó buena parte del pueblo. La torre, de piedra volcánica oscura, sigue siendo la referencia visual cuando uno entra por carretera. Desde la plaza se entiende bien la escala de Valverde: un conjunto compacto que se adapta a la pendiente.
Viñas en la lava cercana
A pocos minutos en coche aparece otro paisaje. El barrio de Echedo conserva una de las zonas vitivinícolas tradicionales de El Hierro. Las viñas crecen entre muros de piedra seca y coladas antiguas, a bastante altitud para lo que suele imaginarse en Canarias.
Se cultivan variedades como Listán blanco o Negramoll. La tierra es escasa y muchas cepas se colocan donde cabe una pala entre la lava. En algunos casos se siguen usando lagares excavados en la roca, una solución práctica para mantener temperatura estable durante la fermentación.
Por esta zona pasa el sendero PR EH 01, conocido como ruta de Los Sentidos. Recorre caminos agrícolas antiguos y se completa en un par de horas si se camina sin prisa. Sirve, sobre todo, para entender cómo se ha trabajado esta parte de la isla.
La Bajada y los caminos antiguos
Valverde también es el punto de partida de la Bajada de la Virgen de los Reyes, que se celebra cada cuatro años. Durante unos días la imagen permanece en la iglesia del pueblo antes de iniciar el recorrido por distintos lugares de la isla.
El trayecto incluye el descenso por Jinama, un paso antiguo que comunica la meseta central con el valle de El Golfo. Los escalones de piedra que hoy utilizan los caminantes siguen, según suele señalarse, trazados anteriores a la conquista.
Quien quiera caminar fuera de las fechas de la Bajada tiene cerca la ruta de La Peña (PR EH 02). El sendero asciende hacia el mirador proyectado por César Manrique a comienzos de los años noventa. La intervención es discreta: espacios excavados en la roca y una terraza abierta sobre el valle de El Golfo.
Cocina de casa
En la plaza principal se instala un pequeño mercadillo semanal donde aparecen muchos de los productos que siguen sosteniendo la economía local. Quesos herreños elaborados con leche cruda de cabra y vaca, papas cultivadas en la isla o miel de palma que llega desde el sur.
El rancho herreño continúa preparándose en celebraciones y reuniones familiares. Es un potaje denso con garbanzos, trigo y carne. El bienmesabe de la isla suele llevar almendra molida y miel de palma, extendido sobre obleas finas. Son recetas ligadas al calendario agrícola y a lo que daba la tierra en cada estación.
Cómo llegar y moverse
El aeropuerto de El Hierro está dentro del municipio de Valverde, aunque a menor altitud y con un clima más seco. No es raro aterrizar con sol y encontrar niebla al subir al pueblo.
La carretera HI‑1 conecta ambos puntos en unos diez kilómetros de curvas. El casco se recorre andando sin dificultad. Conviene llevar algo de abrigo incluso en meses cálidos: cuando entra el alisio, la temperatura baja rápido y la humedad se nota.