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sobre Las Palmas de Gran Canaria
Capital cosmopolita con una de las mejores playas urbanas del mundo; gran oferta cultural; comercial y un casco histórico colonial
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En el extremo noreste de Gran Canaria se alza una ciudad que mezcla el pulso atlántico con más de cinco siglos de historia. Las Palmas de Gran Canaria, con 378.027 habitantes, es mucho más que la capital administrativa del archipiélago: aquí el océano se cuela en la vida diaria, y los barrios —antiguos y modernos— cambian de registro en pocas calles.
La ciudad se reparte entre la península de La Isleta y el istmo de Guanarteme. A baja altitud y con los alisios marcando el carácter, el clima acompaña gran parte del año y hace que las terrazas y los paseos a pie tengan sentido casi siempre.
Qué ver en Las Palmas de Gran Canaria
Vegueta pide tiempo y calma. Ojo con un detalle: no es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aun así, es el núcleo fundacional y uno de los cascos históricos más interesantes de Canarias. La Catedral de Santa Ana, iniciada en 1497, resume en piedra varios siglos: gótico, renacimiento y etapas posteriores. Merece la pena levantar la vista: el perfil del barrio gira alrededor de ella.
La Casa de Colón ayuda a situar a Las Palmas como escala atlántica hacia América, con patios canarios y salas dedicadas a esa historia marítima.
A un paso, el Mercado de Vegueta mantiene el lado cotidiano del barrio: producto, conversación y ritmo local, especialmente por la mañana.
Triana se entiende andando. Su calle principal, peatonal, reúne arquitectura de principios del XX, fachadas modernistas y comercios tradicionales.
Y luego está Las Canteras, más de tres kilómetros de playa urbana, con La Barra amortiguando el oleaje cuando la marea lo permite. A ciertas horas, el paseo marítimo funciona como una avenida de barrio; a otras, se nota el tirón turístico.
El Jardín Botánico Viera y Clavijo, ya en las afueras, reúne una de las mejores colecciones de flora macaronésica y viene bien como pausa verde si te apetece salir del centro.
Qué hacer
Si te apetece caminar con paisaje, la Caldera de Bandama queda cerca y ofrece una vuelta de gran interés geológico.
En el agua, la ciudad vive de cara al mar: surf, snorkel y buceo tienen su lugar según el estado del mar y la zona de costa.
La mesa es otro viaje. En restaurantes y tascas encontrarás sancocho canario, papas arrugadas con mojo, gofio escaldado y pescado fresco. Los vinos de Gran Canaria encajan bien con la cocina marinera.
El entorno del Puerto de La Luz y sus paseos muestran la cara portuaria y contemporánea de la ciudad.
Fiestas y tradiciones
El año festivo arranca fuerte con el Carnaval (febrero o marzo, según caiga), con concursos de comparsas y murgas, y el conocido entierro de la sardina.
En junio, las Fiestas Fundacionales reparten actividades por distintos barrios. Y la noche de San Juan (23 de junio) lleva hogueras y celebraciones a Las Canteras.
En julio, las fiestas del Carmen recuerdan el vínculo marinero con procesiones que pasan por el puerto y culminan con la procesión marítima.
Información práctica
La ciudad se conecta por aire a través del Aeropuerto de Gran Canaria, a unos 25 km del centro. Desde la península, hay vuelos frecuentes; el trayecto desde Madrid ronda las dos horas y media.
Para moverte, el transporte público con guaguas cubre bien los barrios, y existe servicio de bicicleta pública para desplazamientos urbanos.
La mejor baza es el clima: se puede viajar casi en cualquier época. En invierno suele refrescar algo más y hay menos presión turística. Para ver más allá de la capital, un coche de alquiler ayuda a llegar con libertad a zonas menos urbanas de la isla.
Si solo tienes 2 horas
- Vegueta: plaza y entorno de la Catedral de Santa Ana + paseo por las calles históricas.
- Cruza a Triana andando y recorre su eje peatonal.
- Remata con un paseo corto por Las Canteras (mejor al atardecer si te cuadra).
Errores típicos
- Ir a Las Canteras en las horas más concurridas si buscas tranquilidad: a media mañana o al caer la tarde suele respirarse mejor.
- Subestimar las distancias entre zonas: Vegueta/Triana y Las Canteras no están pegadas; conviene planear el salto en guagua o taxi si vas justo de tiempo.
- Conducir al centro histórico sin pensar en el aparcamiento: suele ser más práctico dejar el coche en zonas habilitadas y moverse a pie.