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sobre Firgas
Conocida como la villa del agua; destaca por sus paseos con fuentes en cascada y mosaicos que representan a las islas
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En las medianías del norte de Gran Canaria, Firgas (465 m) va a su ritmo. Con algo más de 7.700 habitantes, conserva un aire rural claro: calles tranquilas, casas de arquitectura tradicional canaria y, sobre todo, agua. El apodo de “Villa del Agua” se entiende en cuanto empiezas a caminar.
El municipio se asienta en un paisaje de contrastes: plataneras, laderas verdes y barrancos donde la humedad se nota. La orografía deja balcones naturales hacia la costa norte y, en días despejados, también hacia el interior de la isla. En las medianías el clima suele ser suave, pero al caer la tarde refresca.
Qué ver en Firgas
El paseo más conocido es el Paseo de Gran Canaria, una avenida peatonal decorada con cerámica: el mapa de la isla y los escudos municipales, acompañados por una cascada y juegos de agua que marcan el recorrido.
A pocos pasos está la Plaza de San Roque, con la iglesia parroquial como referencia. Alrededor se conservan viviendas tradicionales con detalles de madera y balcones; merece la pena mirar remates, patios y carpinterías.
Si te apetece estirar las piernas fuera del casco, el Área Recreativa de Firgas enlaza con senderos hacia el monte, con tramos donde la vegetación se cierra y otros donde se abren las vistas.
Qué hacer
Entre las rutas cercanas, el camino hacia el Barranco de Azuaje permite asomarse a un barranco húmedo y verde, de los más singulares del norte. También hay carreteras agradecidas para bicicleta si te van los desniveles, con salidas hacia Valleseco o Teror.
En la mesa mandan los productos de huerta y la cocina tradicional: cabra, cochino negro y dulces canarios como el bienmesabe o las truchas. El agua embotellada en el municipio forma parte del paisaje y de la conversación local.
Fiestas y tradiciones
En agosto se celebran las fiestas patronales de San Roque, con actos religiosos y ambiente en la calle. En mayo, San Isidro Labrador mantiene el vínculo agrícola con bendición de frutos y presencia de ganado. La Semana Santa también tiene peso, con procesiones por el casco.
Si solo tienes 2 horas
- Recorre el Paseo de Gran Canaria con calma, fijándote en la cerámica y los juegos de agua.
- Sube a la Plaza de San Roque y date una vuelta por las calles cercanas para ver casas tradicionales.
- Remata con un vistazo desde algún punto alto del entorno hacia la costa norte, sin complicarte con grandes desvíos.
Errores típicos
- Ir con prisas: Firgas se disfruta mejor a pie y sin plan milimetrado.
- Confiarse con la temperatura: al atardecer suele bajar, incluso cuando en la costa hace calor.
- Pasar de largo por el casco: lo mejor está en los detalles (fuentes, cerámica y arquitectura).
Información práctica
Firgas está a unos 25 km de Las Palmas de Gran Canaria. Se accede por la GC-20 hacia Arucas y luego por la GC-300. También hay conexión en guagua en líneas que enlazan Las Palmas con Moya y Valleseco.
La visita funciona bien durante todo el año; en primavera y otoño el campo suele estar más agradecido y las temperaturas son suaves. Lleva calzado cómodo para las calles empedradas y algo de abrigo por la altitud.