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sobre Fasnia
Municipio tranquilo del sureste con paisaje árido y agrícola; posee pequeñas calas y zonas de baño poco masificadas
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En las laderas del sur de Tenerife, entre bancales y coladas antiguas, Fasnia mantiene un pulso rural que se nota en cuanto te sales de la TF-1. Con 3.143 habitantes repartidos en varios núcleos, el municipio se estira desde las medianías hasta la costa: arriba, cultivos y casas dispersas; abajo, un litoral más áspero y tranquilo que el de otras zonas del sur.
Aquí las distancias engañan. Las carreteras serpentean entre terrazas agrícolas y barrancos, y cada barrio tiene su propio carácter. Fasnia se entiende mejor a base de paradas cortas, caminatas sencillas y algún mirador improvisado.
Qué ver en Fasnia
La Iglesia de San Joaquín (siglo XVIII) es la referencia patrimonial del casco. Alrededor aún asoman casas tradicionales de piedra volcánica y teja, bien adaptadas a la pendiente.
Para panorámicas, el barrio de Los Roques abre la vista sobre los cultivos en terrazas y la línea de costa. En el camino, lo que más llama la atención suele ser el propio paisaje agrario: muros de piedra, pequeños huertos y el contraste entre el verde de las plataneras y los tonos oscuros del terreno volcánico.
En la costa, hay calas de roca y charcos. Según el día, apetece más mirar que meterse: con mar de fondo, conviene ir con cabeza.
Qué hacer
Hay senderos que conectan barrios y zonas de cultivo; el sendero de Los Roques es agradecido por las vistas. En la mesa manda el producto local: plátano, vinos de suelos volcánicos, gofio, quesos y cocina canaria sin alardes.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco y parada en la Iglesia de San Joaquín.
- Subida a Los Roques para entender el mosaico de bancales.
- Si el mar está tranquilo, acercarte a la costa a ver charcos y calas (sin forzar el baño si hay oleaje).
Información práctica
Desde Santa Cruz de Tenerife se llega por la TF-1 y el desvío hacia Güímar, enlazando con la TF-28. Para moverte entre barrios ayuda ir con vehículo y dejar margen: en el mapa parece cerca, pero las curvas y los cambios de cota alargan el tiempo.