Artículo completo
sobre Yaiza
Pueblo blanco galardonado por su belleza; municipio que alberga el Parque Nacional de Timanfaya y las playas de Papagayo
Ocultar artículo Leer artículo completo
Hablar de turismo en Yaiza obliga a empezar por la geografía. En el sur de Lanzarote casi todo está condicionado por la lava. El municipio se asentó en una franja relativamente habitable entre coladas antiguas, cerca de la costa y de los caminos que comunicaban con el extremo sur de la isla. Cuando los europeos llegaron a Rubicón a comienzos del siglo XV, Yaiza ya existía como pequeño núcleo agrícola.
Aquel punto de la costa fue importante durante un tiempo. En Rubicón se estableció la primera diócesis de Canarias. La antigua iglesia de San Marcial, hoy una capilla discreta, recuerda ese episodio temprano de la conquista castellana. El edificio actual es modesto y ha pasado por varias reformas, pero el lugar conserva valor histórico: desde aquí empezó la organización eclesiástica del archipiélago.
El territorio después de Timanfaya
Las erupciones de Timanfaya, en el siglo XVIII, cambiaron el sur de Lanzarote de forma radical. Durante años la lava cubrió campos enteros y sepultó pueblos cercanos. En Yaiza el impacto fue desigual. Algunas tierras quedaron inutilizadas, otras se salvaron por muy poco.
Un párroco local, Andrés Lorenzo Curbelo, dejó un diario de aquellos años. Sus anotaciones describen el ruido continuo de las erupciones, el olor a azufre y el temor de los vecinos. Aun así, el pueblo no se abandonó.
Cuando la actividad volcánica cesó, la agricultura se adaptó. En muchas zonas se empezó a plantar en hoyos excavados en el lapilli, protegidos por pequeños muros semicirculares de piedra. Ese sistema se ve hoy en amplias áreas del municipio y forma parte del paisaje agrícola del sur de la isla.
El casco de Yaiza y la iglesia de los Remedios
El centro del pueblo mantiene una escala tranquila. Calles cortas, casas bajas encaladas y patios interiores protegidos del viento. No es un casco histórico monumental, pero sí coherente con la arquitectura rural tradicional de Lanzarote.
La iglesia de Nuestra Señora de los Remedios ocupa el punto más alto del núcleo. El edificio actual procede en gran parte del siglo XVII, aunque ha tenido intervenciones posteriores. En el interior se conserva una cubierta de madera de tea y un retablo dorado traído de la península en época moderna.
La plaza que se abre delante de la iglesia funciona como lugar de reunión. En las fiestas dedicadas a la patrona del municipio suele concentrarse buena parte de la vida social de Yaiza y de las pedanías cercanas.
Las Salinas de Janubio y el paisaje volcánico
Al oeste del municipio aparece uno de los paisajes más conocidos del sur de Lanzarote. Las Salinas de Janubio se construyeron aprovechando una laguna costera formada tras las erupciones volcánicas del siglo XVIII. El sistema de estanques escalonados permite que el agua del mar se evapore poco a poco hasta que la sal cristaliza.
La explotación continúa de forma artesanal. El proceso apenas ha cambiado: entrada de agua, evaporación lenta y recogida manual cuando las condiciones lo permiten.
Muy cerca está El Golfo, un pequeño núcleo junto a la costa. A su lado se encuentra el llamado Lago Verde, una laguna situada dentro de un antiguo cráter abierto al mar. El color cambia según la luz y la presencia de microorganismos en el agua.
Papagayo y la transformación de Playa Blanca
En el extremo sur del municipio se encuentran las playas de Papagayo. No forman una única playa larga, sino varias calas separadas por lomas volcánicas. El acceso se hace por una pista de tierra dentro del monumento natural de Los Ajaches. Desde los senderos que recorren la zona se entiende bien cómo el mar ha ido modelando la costa.
A pocos kilómetros está Playa Blanca. Durante buena parte del siglo XX fue un pequeño pueblo dedicado a la pesca. Con el crecimiento turístico del sur de Lanzarote pasó a convertirse en uno de los principales núcleos costeros del municipio y en el puerto que conecta la isla con Fuerteventura.
Aun así, todavía se reconocen restos del antiguo asentamiento: algunas casas tradicionales cerca del mar, patios con pilas de piedra volcánica y la torre defensiva de Las Coloradas, levantada en el siglo XVIII para vigilar posibles ataques por mar.
Cómo moverse
El casco de Yaiza se recorre a pie sin dificultad. Conviene dejar el coche en las zonas de acceso al pueblo y caminar por el centro.
Para visitar el Parque Nacional de Timanfaya es habitual que el acceso esté regulado y que ciertas rutas se hagan con guía del propio parque.
Las playas de Papagayo se alcanzan por pista de tierra, por lo que conviene conducir con calma y llevar agua si se piensa caminar por la zona.
Playa Blanca funciona como base para moverse por el sur de Lanzarote y como punto de salida de los ferris hacia Fuerteventura. Desde el muelle se distingue con claridad la silueta de la isla vecina en los días despejados.