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sobre Bárcena de Pie de Concha
Paso histórico a la meseta
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En la comarca del Besaya, entre praderías y laderas de bosque, Bárcena de Pie de Concha mantiene ese pulso rural cántabro que se reconoce rápido: casonas de piedra, barrios dispersos y caminos vecinales entre muros de finca, vacas y olor a hierba.
El nombre se entiende sobre el terreno. El municipio queda al pie del desfiladero de La Horadada, un paso natural que durante siglos funcionó como corredor entre la Meseta y la costa. Hoy sigue marcando el paisaje y la forma de moverse por el valle.
Qué ver
La iglesia parroquial de San Vicente Mártir preside el núcleo principal con la sobriedad típica de muchos templos rurales de Cantabria.
Paseando aparecen casonas montañesas de los siglos XVII y XVIII: escudos en fachada, balconadas de madera y aleros generosos. Merecen una vuelta sin prisas, fijándote en los detalles.
En el entorno, el desfiladero de La Horadada y las vistas del valle del Besaya se llevan buena parte del protagonismo. Según la estación, los prados de siega cambian de color y los robledales y hayedos aportan sombra en las laderas.
Qué hacer
A pie, los caminos rurales permiten recorridos sencillos entre barrios y fincas (ojo si ha llovido: el terreno se vuelve resbaladizo). También hay buen ambiente para observación de aves en el mosaico de prado y bosque, y para fotografía al amanecer o al atardecer.
En mesa, la cocina cántabra de interior (ternera, cocido montañés, quesos y postres caseros) suele aparecer en los alrededores según temporada y disponibilidad.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el núcleo: iglesia y un pequeño recorrido para ver casonas.
- Acércate a un punto con vista al valle y asómate a los alrededores del desfiladero de La Horadada.
- Termina con un paseo corto por un camino vecinal entre prados.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar los colores más agradecidos y temperaturas cómodas. Verano tiene más ambiente por fiestas de barrio. Invierno es muy tranquilo: días cortos, frío y más probabilidad de caminos húmedos.