Artículo completo
sobre Pesquera
Paso histórico a Campoo
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la comarca del Besaya y rondando los 600 metros de altitud, Pesquera es un municipio pequeño y tranquilo, de esos que se recorren en un rato y que agradecen ir despacio. Aquí manda el paisaje: prados, laderas verdes y bosques cercanos, con casas de piedra y madera que conservan una estética montañesa propia de la Cantabria interior.
Qué ver
El paseo por el núcleo ya cuenta bastante del lugar: viviendas tradicionales, balconadas de madera y tejados a dos aguas, todo bastante homogéneo y sin estridencias. La iglesia parroquial, modesta, sigue siendo un punto de referencia en la vida del pueblo; si está abierta, merece una parada breve.
En las afueras, lo más agradecido son los caminos rurales y las vistas hacia el valle del Besaya, sobre todo con buena luz a primera hora o al final de la tarde.
Qué hacer
Pesquera encaja bien si te apetece caminar sin complicarte: rutas sencillas por pistas y senderos entre prados y manchas de bosque. Con poca presión humana, también es una zona resultona para observar aves y, con algo de paciencia, ver corzos en los bordes del monte.
Para comer, lo habitual es moverse a pueblos cercanos: cocina cántabra de interior (cuchara, carne y postres tradicionales) según la temporada.
Fiestas y tradiciones
En verano suele haber celebraciones patronales y reencuentro de vecinos que viven fuera. El resto del año, el pulso lo marca el trabajo ganadero y el ritmo del campo.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el centro, fijándote en balcones, piedra y tejados tradicionales.
- Salida corta por algún camino de las afueras para ganar un poco de altura y abrir vistas del valle.
- Regreso tranquilo por el mismo recorrido, sin buscar “más”: aquí funciona lo sencillo.
Errores típicos
- Llegar con prisa y “tachar” el pueblo en 10 minutos: lo mejor es el paseo y el entorno.
- Meterse con el coche por calles estrechas o entradas privadas: mejor aparcar donde no estorbes y seguir a pie.
- Elegir un día de lluvia reciente para caminar por pistas: el barro aquí se hace notar.