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sobre Valderredible
Iglesias excavadas en roca
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En el extremo suroccidental de Cantabria, donde las montañas empiezan a abrirse hacia Castilla, se extiende Valderredible: un municipio enorme y muy poco poblado, salpicado de pueblos de piedra y vegas del Ebro. Con más de treinta núcleos y un territorio que se recorre a base de carreteras locales, aquí el viaje va de tramo corto en tramo corto, parando mucho.
El Ebro, todavía joven, marca el ritmo del valle y encadena paisajes de ribera, cortados rocosos y miradores naturales. La gran baza patrimonial está clara: románico y arquitectura excavada en la roca, en una concentración difícil de igualar en Cantabria. Conviene venir con tiempo y con ganas de entrar y salir del coche: en Valderredible lo mejor está repartido.
Qué ver en Valderredible
La ermita rupestre de Santa María de Valverde (Valdelateja) es una iglesia excavada en la roca, con una atmósfera muy particular y detalles tallados directamente en la piedra. En San Martín de Elines, la Colegiata de San Martín reúne lo mejor del románico de la zona y pide una visita sin prisas.
El conjunto rupestre de Arroyuelos combina iglesia excavada y cuevas que se usaron como viviendas hasta tiempos recientes. En Villaescusa de Ebro, la iglesia de Santa María conserva una portada románica notable. Polientes, como cabecera municipal, sirve para orientarse y rematar la ruta con la iglesia de San Pedro.
En el entorno de Puente del Valle, el yacimiento rupestre de Cadalso recuerda que el valle estaba habitado mucho antes del medievo. Y, si vienes buscando paisaje, los cañones del Ebro ponen el telón de fondo, con buenas opciones para observar rapaces.
Qué hacer
Funciona muy bien moverse en coche (o en bici si estás en forma) siguiendo una ruta por iglesias románicas y enlazándola con la de ermitas rupestres. Los paseos junto al Ebro suelen ser agradecidos y sin grandes complicaciones.
En la mesa manda la cocina montañesa: cocidos, carne de vacuno, embutidos y quesos de la zona. Y el Ebro sigue atrayendo a aficionados a la pesca, sobre todo cuando el río va con más vida.
Fiestas y tradiciones
Cada núcleo tiene su calendario y en verano se encadenan celebraciones locales. En San Martín de Elines se festeja al patrón en noviembre, y Polientes concentra actividad en agosto. También se organiza una Feria del Románico con propuestas culturales en distintas localidades del municipio.
Información práctica
Se llega desde Santander por la A-67 hasta Reinosa y después por carreteras comarcales hacia el sur. Desde Burgos, el acceso habitual entra por la N-623 y enlaza con la carretera del valle.
En muchas iglesias los horarios son limitados y a veces hay que pedir llave a vecinos; conviene informarse antes.
Mejor época
Primavera y comienzos de otoño suelen sentar bien a Valderredible: hay luz clara para el románico, el valle está verde y caminar por los alrededores del Ebro resulta agradable. En verano hay más ambiente en los pueblos, pero también más coche y más paradas “de imprevisto”. En pleno invierno, algunas visitas se complican por el frío y por la sensación de valle muy quieto.
Errores típicos
- Llegar sin haber comprobado si las iglesias están abiertas: es fácil encontrarlas cerradas.
- Planificar demasiadas paradas en pocas horas: las distancias engañan y las carreteras invitan a ir sin prisas.
- Confiarlo todo a la última hora del día: si hay que localizar llaves o esperar a que abran, puedes quedarte fuera.
- Ir con calzado poco adecuado: varias visitas exigen caminar un poco por terreno irregular.