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sobre Cillorigo de Liébana
Entrada espectacular a Liébana
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En la Liébana, donde los valles se encajan entre montañas, Cillorigo de Liébana se entiende como un municipio de pueblos repartidos: Tama, Frama, Cabañes, Pendes… La visita va de caminar despacio, enlazar aldeas y fijarse en la arquitectura de piedra, las balconadas de madera y los tejados de losa. La cercanía a Potes ayuda: te mueves con facilidad y vuelves a dormir en un entorno tranquilo.
Qué ver
El patrimonio está muy repartido. En Tama, acércate a la iglesia parroquial de San Julián, sobria y bien situada sobre el valle. Después, enlaza Cabañes, Pendes y Frama a pie o en coche, con paradas cortas para mirar casonas, hórreos y cuadras que siguen formando parte de la vida diaria.
El paisaje acompaña: prados, bosques de roble y castaño y, según el punto, buenas vistas hacia el valle del Deva y las montañas cercanas. Aquí los “miradores” suelen ser improvisados: una curva alta, un camino entre fincas, un alto al salir del pueblo.
Qué hacer
Lo más agradecido es caminar. El camino entre Tama y Potes es un paseo sencillo para conectar con la capital comarcal sin depender del coche. Si buscas más desnivel, hay sendas que suben hacia zonas más altas, con el Monte Viorna como referencia para quienes conocen el terreno y van preparados.
En la mesa, la cocina lebaniega se nota en los platos de cuchara, los quesos de la comarca, las carnes y los postres tradicionales.
Mejor época
En primavera y otoño el valle suele estar en su punto: colores, agua y temperaturas llevaderas para caminar. En verano hay más ambiente en la comarca y se agradece madrugar para evitar calor y tráfico en las carreteras estrechas. En invierno, cuenta con días cortos y cambios bruscos de tiempo si subes de cota.
Errores típicos
- Hacerlo “en coche y rápido”: lo mejor aparece al bajar el ritmo y andar entre pueblos.
- Calcular mal los tiempos por carreteras estrechas y con curvas.
- Aparcar donde estorbas (entradas a fincas, pasos estrechos): mejor dejar el coche en zonas despejadas y caminar un poco.
- Ir sin capas: el tiempo cambia rápido, sobre todo si subes.