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sobre Miera
Valle del río Miera
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Miera, en los Valles Pasiegos, es un municipio pequeño y tranquilo: valle estrecho, laderas verdes y vida ganadera marcando el ritmo. El río Miera pone nombre y carácter al lugar: agua, praderías, nieblas que suben y bajan y caminos que conectan barrios dispersos. Aquí las cabañas pasiegas no son un decorado; forman parte del paisaje diario.
Qué ver
- Cabañas pasiegas y barrios: muros de mampostería, tejados a dos aguas y prados de siega alrededor. Un paseo por carreteras y pistas locales sirve para entender cómo se ha vivido (y se vive) este territorio.
- Iglesia parroquial de San Pedro: templo sobrio, proporcionado al valle.
- Bosques y miradores naturales: hayas y robles en las laderas; cuando abre el cielo, las panorámicas lucen más a primera hora.
Qué hacer
- Senderismo por caminos tradicionales: enlaces entre barrios y brañas, con tramos de bosque, arroyos y zonas de pasto. Tras lluvia, cuenta con barro.
- Cicloturismo por carreteras secundarias: subidas serias y descensos largos; tráfico escaso, pero curvas cerradas.
- Gastronomía pasiega: sobaos y quesadas, además de cocina de montaña con lácteos y vacuno.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pedro, a finales de junio, marcan el calendario local. En verano suele haber más ambiente por el regreso de familias y segundas residencias.
Si solo tienes 2 horas
- Recorre en coche el valle sin prisas y para solo en un apartadero seguro para ver el mosaico de prados y cabañas.
- Haz un paseo corto por un camino vecinal sin meterte en fincas: en Miera, el paisaje se entiende caminando un rato.
Errores típicos
- Aparcar en curvas o entradas a prados: aquí los accesos se usan a diario por vecinos y ganaderos.
- Estrenar ruta tras varios días de lluvia: algunos caminos se vuelven un barrizal y la niebla puede cerrarse de golpe.
- Dejar portillas abiertas: si abres un cierre, déjalo tal y como estaba.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Santander se llega por la CA-251. Carretera de montaña, estrecha y sinuosa en algunos tramos.
Mejor época: Primavera y otoño por luz y colores. En verano hay más horas de día y mejor temperatura para caminar; tras temporales de lluvia, el valle puede amanecer muy cubierto.
Consejos: Ropa por capas, chubasquero aunque amanezca despejado, y respeto al ganado y a los cierres.