Artículo completo
sobre San Pedro del Romeral
Pasieguería auténtica
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la comarca Pas-Miera, entre lomas de pradería y nieblas que suben y bajan cuando quieren, San Pedro del Romeral mantiene un pulso pasiego que se entiende caminando despacio. Con poca población y barrios muy dispersos, aquí manda el paisaje: cabañas en las laderas, vacas en los prados y camberas que cosen el valle.
Qué ver
El paisaje pasiego es el principal reclamo: prados en altura, cierres de piedra y un mosaico que cambia a cada rato con la luz. Las cabañas pasiegas, de piedra y dos plantas, aparecen por todo el término; algunas se conservan muy bien y ayudan a imaginar cómo se organizaba la vida ganadera en estos montes.
En el núcleo, la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol sirve de referencia para orientarse y, de paso, asomarse a las vistas más cercanas.
Qué hacer
Senderismo y bici de montaña por camberas y pistas tradicionales que conectan con otros puntos de los Valles Pasiegos. También se disfruta parando a mirar: el trabajo diario, la forma de cerrar prados y el ir y venir entre barrios.
En gastronomía, lo lógico aquí son los lácteos y los dulces pasiegos (sobaos y quesadas forman parte de la cultura de la zona, aunque sean más conocidos en otros pueblos).
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pedro se celebran alrededor del 29 de junio. En verano suele haber celebraciones que juntan a vecinos y a quienes vuelven esos días. La matanza se mantiene como tradición familiar en los meses fríos.
Si solo tienes 2 horas
- Acércate al núcleo y a la iglesia para situarte.
- Haz un paseo corto por una cambera cercana y localiza un par de cabañas en las laderas (sin entrar en fincas y dejando las cancillas como estaban).
- Busca un punto alto y quédate un rato: aquí el “monumento” es la escala del valle.
Errores típicos
- Aparcar estorbando pasos de ganado o entradas a prados: aunque parezca que no pasa nadie, a veces pasan.
- Confiarse con el tiempo: la niebla y la lluvia pueden entrar rápido; lleva capa y algo de abrigo.
- Abrir cierres y dejarlos mal: en un pueblo así, eso sí que se nota.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Santander, se llega por carreteras comarcales de montaña; hay curvas y cambios de tiempo frecuentes.
Consejos: Calzado de campo, algo de agua y cobertura limitada en mente. Respeta los cierres ganaderos y deja todo como lo encontraste.