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sobre Cabezón de la Sal
Bosque de secuoyas gigantes
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En la comarca de Saja-Nansa, Cabezón de la Sal funciona como villa de servicios del interior cántabro y como base práctica entre la costa y los valles. Con unos 8.500 habitantes, mantiene un ritmo de pueblo grande: recados, mercado, bares con conversación y vida más allá del turismo. El nombre remite a una historia ligada a la sal, presente desde época romana y activa, con cambios, hasta el siglo XX.
Un paseo por el centro deja ver la mezcla habitual de Cantabria: casonas montañesas con escudos, balconadas de madera y calles donde lo antiguo convive con lo cotidiano. Aquí compensa ir despacio y mirar hacia arriba.
Qué ver en Cabezón de la Sal
- Iglesia de San Martín: el templo principal del casco urbano, con elementos de distintas épocas.
- Casonas y arquitectura montañesa en el centro: blasones, galerías y detalles de carpintería.
- Parque Arqueológico de las Salinas de Cabezón: recorrido para entender la obtención de sal a partir de pozos y manantiales salinos, con restos y paneles interpretativos.
- Carrejo: barrio con aire tradicional, agradable para caminar sin prisa.
- Duña y la Casona de los Mier (en el entorno): buen ejemplo de arquitectura señorial.
Qué hacer
Desde el municipio salen caminos y rutas para caminar por un entorno muy verde. También se presta a recorridos en bici por carreteras secundarias, enlazando valle y aldeas. En la mesa mandan los guisos cántabros, la carne y los quesos; de postre, sobaos y quesadas si apetece.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Martín se celebran en noviembre. En la primera quincena de septiembre tiene lugar la Feria Ganadera, con ambiente rural y protagonismo del vacuno. A lo largo del año, los barrios mantienen celebraciones propias, con bolos y comidas populares.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro: iglesia, casonas y calles principales.
- Acércate a las Salinas para entender el origen del nombre.
- Termina con un paseo tranquilo por Carrejo.
Errores típicos
- Querer verlo todo en media hora: la gracia está en caminar y detenerse en los detalles.
- No calcular bien los desplazamientos entre barrios si vas en coche.
- Aparcar “donde se pueda” en días de mercado o fiestas: mejor buscar sitio con calma y entrar andando.
Información práctica
Cómo llegar: desde Santander se puede ir por autovía hasta Torrelavega y enlazar hacia la zona de Cabezón de la Sal. Hay autobuses que conectan con Santander y otras localidades.
Mejor época: primavera y principios de otoño, por luz y temperatura. En verano suele haber más movimiento, sobre todo si se combina con planes de costa.