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sobre Peñarrubia
Desfiladero espectacular
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Peñarrubia es uno de esos municipios pequeños de la Saja-Nansa donde el viaje va de aldea en aldea y el paisaje marca el ritmo. Son once núcleos repartidos entre prados, bosques y laderas, con casas de piedra, balconadas de madera y una vida cotidiana tranquila, sin artificios.
Qué ver
El interés está muy repartido y se entiende mejor a pie, enlazando pueblos. Acércate a la iglesia de Santa María de Treviño, uno de los templos más reconocibles del municipio, y pasea por núcleos como Barcenillas, Salarzón o Calga, donde se aprecia la arquitectura montañesa: casonas, cuadras, muros de piedra y detalles ligados a una economía ganadera.
Entre pueblos aparecen caminos rurales y viejos pasos que conectan barrios, con fuentes, pequeños puentes de piedra y cruceros. Aquí el “monumento” suele ser el conjunto: praderías abiertas, manchas de bosque y miradas largas sobre el valle.
Qué hacer
Lo más agradecido es caminar sin prisa por los caminos que enlazan aldeas: paseos cortos o recorridos más largos según ganas y luz. Es un buen sitio para observar la vida rural (ganado, huertas, siega) y para fotografía, sobre todo a primera y última hora.
En la mesa, lo habitual de la zona: carnes, guisos de legumbre, quesos y repostería tradicional cántabra. Si te quedas con ganas de más plan, la comarca tiene opciones cercanas en el entorno del Parque Natural de Saja-Besaya y otros municipios con más patrimonio.
Mejor época
Primavera y principios de otoño suelen dar paisajes verdes y buena temperatura para caminar. En pleno verano puede haber más movimiento en las aldeas por las fiestas, y en días muy lluviosos algunos caminos se vuelven más lentos (barro y charcos).
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por Treviño y visita exterior de la iglesia de Santa María.
- Paseo por un camino entre prados hacia algún núcleo cercano (según dónde aparques).
- Regreso fijándote en casonas, fuentes y cierres de piedra.