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sobre Ruente
La Fuentona mágica
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En la comarca de Saja-Nansa, entre prados y bosques húmedos, Ruente es uno de esos municipios cántabros donde el día va a otro ritmo. Con alrededor de mil habitantes y a baja altitud, se recorre sin prisa: pueblos de piedra, balconadas de madera, ganadería a la vista y el sonido del agua acompañando el paseo.
Aquí no vienes a coleccionar monumentos; vienes a caminar, respirar y mirar. La arquitectura tradicional asoma en los distintos núcleos del municipio: casonas, hórreos y pequeñas plazas que siguen teniendo vida.
Qué ver en Ruente
Ucieda es uno de los puntos más conocidos, con su iglesia parroquial dedicada a San Juan Bautista. Más allá de lo construido, manda el entorno: Ruente se mueve en la órbita del Parque Natural Saja-Besaya, con robledales, hayedos y castaños que cambian mucho según la estación. En los prados es frecuente ver vacas tudancas y, si te paras un rato, alguna rapaz planeando sobre el valle.
Qué hacer
Lo principal es caminar. Hay rutas y pistas que se internan en el monte y conectan con otros puntos del valle; conviene preguntar allí mismo por el estado de los caminos si ha llovido, porque el barro aparece rápido. La bici también encaja: carreteras secundarias tranquilas y pistas forestales para quien lleve piernas.
En la mesa manda la cocina de montaña: guisos de cuchara cuando refresca, carnes de la zona, quesos, miel y producto de temporada.
Mejor época (y cuándo evitar)
- Primavera y otoño: lo más agradecido por color y temperatura. Tras varios días de lluvia, algunos caminos se ponen pesados.
- Verano: más ambiente en los pueblos y más gente en los accesos. Si buscas calma, mejor madrugar.
- Invierno: días cortos y humedad; buen momento si te apetece recogimiento, pero cuenta con más barro y menos horas de luz.
Errores típicos
- Entrar al monte con zapatilla lisa: aquí el terreno húmedo pasa factura.
- Confiarse con el tiempo: aunque sea verano, una capa ligera y algo de abrigo suelen venir bien.
- Aparcar donde estorba en núcleos pequeños: deja el coche sin bloquear entradas ni pasos agrícolas.
Información práctica
Ruente está a unos 65 km de Santander. Se llega por la A-67 y después por carreteras comarcales hacia el interior de Saja-Nansa. Hay alojamientos rurales en el municipio y en los alrededores.