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sobre Camargo
Mirador de la bahía
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A pocos kilómetros de Santander, Camargo se reparte entre la ría de Solía y el Cantábrico con una mezcla curiosa: vida de municipio grande y rincones tranquilos si sabes dónde mirar. Sus más de 30.000 habitantes se distribuyen en varios núcleos —Maliaño, Muriedas, Revilla, Igollo— y esa diversidad se nota. No es un lugar “de postal” uniforme: es un Camargo cotidiano, muy cántabro, con verde, piedra y salitre.
Aquí conviven zonas de marisma y paseo con un patrimonio religioso y civil que cuenta otra Cantabria: la de las casonas y los barrios que crecieron al ritmo de Santander, sin perder del todo el pulso local.
Qué ver en Camargo
La iglesia de San Martín de Tours (Cigüenza, barrio de Revilla) tiene una portada románica (siglo XII) y capiteles que merecen una mirada sin prisa, aunque el entorno actual sea más residencial que monumental.
En Escobedo, la iglesia de San Félix llama la atención por su torre y por el conjunto interior. Repartidas por el municipio aparecen casonas montañesas (siglos XVII y XVIII) con escudos, balconadas de madera y muros de mampostería: no están concentradas en un solo punto, se van encontrando a base de pasear.
En el plano natural, las Marismas de Alday son el gran espacio verde-azul del municipio, con senderos y observación de aves (garzas, cormoranes, ánades). Para un paseo más urbano, el Parque de La Viesca funciona como pulmón local y zona de descanso.
Qué hacer
Camargo se presta a caminar: rutas sencillas que conectan barrios, tramos rurales entre casas y fincas, y paseos de marisma donde la luz cambia mucho según la hora y el tiempo.
En la mesa, la oferta sigue el recetario cántabro de costa y montaña: rabas, maganos, anchoas, cocido montañés, además de quesos, sobaos y quesadas cuando toca.
Fiestas y tradiciones
En agosto hay fiestas en distintos barrios, con ambiente de verbena y actividades vecinales. Las fiestas de San Martín (noviembre) mantienen la tradición en torno a Revilla, y en verano no faltan romerías ligadas a ermitas del municipio.
Información práctica
Cómo llegar: Camargo está muy cerca de Santander (unos 5 km). Se accede por la S-10 y carreteras locales. El aeropuerto de Santander-Seve Ballesteros queda a poca distancia. Hay autobús desde Santander.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por las Marismas de Alday (mejor con prismáticos si te interesa la fauna).
- Parada breve en la iglesia de San Martín de Tours (Cigüenza) para ver la portada románica.
- Remate en el Parque de La Viesca si te apetece estirar las piernas sin complicarte.
Errores típicos
- Ir a las marismas en horas de más calor o con viento fuerte: el paseo se hace menos agradable y se ve menos fauna.
- Contar con entrar a las iglesias “sobre la marcha”: conviene comprobar antes si están abiertas.
- Quedarse solo con las carreteras principales: Camargo se entiende mejor caminando un poco entre barrios y zonas verdes.