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sobre Piélagos
Dunas y parque natural
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A pocos kilómetros de Santander, Piélagos mezcla costa y valles verdes en un mismo término municipal. La población se reparte en varios núcleos —Renedo, Vioño, Zurita, Arce, Parbayón, Boo…— y se nota esa combinación entre lo rural y la cercanía a la capital.
Aquí puedes pasar de la arena a los caminos de prado en pocos minutos. Hay casonas con escudos, iglesias de piedra, barrios tranquilos y carreteras locales que van cosiendo el territorio.
Qué ver en Piélagos
El patrimonio está repartido, sin un gran “centro” monumental. La Iglesia de San Martín de Vioño conserva rasgos románicos y esa sobriedad del románico rural cántabro.
En Renedo, cabecera municipal, compensa un paseo sin prisa: aún se ven casonas montañesas (balcones de madera, piedra y heráldica) entre calles de vida cotidiana. En Vioño, el Palacio de la Rañada suma arquitectura señorial de la zona.
En el litoral, la Playa de Valdearenas (entorno de Liencres) es un arenal largo, muy agradecido cuando baja la marea. Cerca, el Molino de Santa Olaja, ligado al aprovechamiento de las mareas, ayuda a entender cómo se trabajaba la ría y la costa.
Qué hacer
Lo que mejor funciona es combinar un tramo de costa con un paseo interior: caminos entre Renedo, Vioño, Zurita o Boo cruzan campiña, prados con ganado y pequeñas lomas con vistas hacia la bahía.
Si el día acompaña, la costa invita al baño en temporada y a caminar cuando el Cantábrico se pone serio. El entorno dunar también es buen sitio para observar aves y leer el paisaje.
En mesa, lo habitual: pescado y marisco cuando toca, vacuno y repostería tradicional como sobaos y quesadas.
Fiestas y tradiciones
Cada núcleo mantiene sus celebraciones patronales. Se citan las fiestas de San Martín en Vioño (en noviembre) y, en verano, verbenas y actividades repartidas por las distintas localidades; en Renedo suelen concentrarse actos a mediados de agosto. También hay citas vinculadas al mundo agrícola y ganadero, con ferias y encuentros.
Información práctica
Desde Santander se llega rápido por carretera (A-67 y vías autonómicas), y hay autobuses interurbanos que conectan con Renedo y otros núcleos.
Mejor época
- Cuándo ir: de mayo a septiembre si buscas más horas de luz y ambiente de playa.
- Cuándo evitar: días de temporal o mucho viento si tu plan depende de costa y dunas; en esos casos conviene tirar de paseos interiores y patrimonio.
Errores típicos
- Ir a la costa en pleamar y encontrarse con menos playa útil para caminar; si quieres paseo largo, mira las mareas.
- Confiarlo todo al coche en accesos concurridos: en días punta, el aparcamiento se complica y se pierde tiempo.
- Plantearlo como “solo playa”: el interior (Vioño, Zurita, Arce, Parbayón…) merece una vuelta tranquila, sobre todo si el mar está revuelto.