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sobre Argoños
Puerta a las marismas
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En Trasmiera, Argoños vive pegado al agua: la ría y las marismas marcan el paisaje y también el ritmo del día. Es un municipio pequeño (unos 1.400 habitantes), llano, de paseos cortos y cambios constantes según sube o baja la marea. No es un lugar de “llegar, plantarse y ya”: aquí lo interesante está en mirar alrededor y entender cómo el humedal transforma el entorno.
Qué ver en Argoños
- Iglesia de San Pelayo: la parroquia del pueblo y un buen punto de referencia para ubicarse.
- Marismas: el gran escenario natural. Si llevas prismáticos, se disfruta más, sobre todo en épocas de paso de aves.
- Puerto y muelle: paseo breve, muy agradecido para ver la ría de cerca y notar cómo cambia con la marea.
- Casas tradicionales: quedan rincones con arquitectura popular y aire marinero; se aprecian mejor caminando sin prisa.
Qué hacer
- Rutas a pie por los alrededores y conexiones hacia localidades cercanas, con recorridos suaves.
- Kayak o piragua en la ría si el tiempo está estable y el agua acompaña.
- Gastronomía local: pescado y cocina ligada al entorno de Santoña, además de producto de huerta cuando es temporada.
Fiestas y tradiciones
- San Pelayo (finales de junio): patronales con ambiente de pueblo y actividades para todas las edades.
- Verano (agosto): suele haber más movimiento, aunque la programación cambia según el año.
Si solo tienes 2 horas
- Baja al muelle y recorre el borde de la ría (mejor si miras antes la marea).
- Acércate a algún punto con vistas a las marismas y dedica unos minutos a observar.
- Cierra con una vuelta tranquila por el casco y la Iglesia de San Pelayo.
Errores típicos
- Ir sin tener en cuenta la marea: el paisaje y los caminos junto al agua pueden cambiar mucho.
- Buscar “lo principal” solo en el centro: lo más agradecido está en el borde de la ría y el humedal.
- Ir a mediodía con calor esperando ver mucha fauna: suele haber más actividad a primera hora o al atardecer.