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sobre Bárcena de Cicero
Entre marismas y playas
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En la comarca de Trasmiera, Bárcena de Cicero agrupa varios núcleos (Gama, Ambrosero, Cicero…) en un paisaje de prados, agua y ese aire húmedo del Cantábrico que se nota cerca. Es un municipio tranquilo, de ritmo rural, y encaja bien como alto en ruta si estás recorriendo la costa oriental de Cantabria o acercándote a las marismas.
Qué ver en Bárcena de Cicero
El patrimonio religioso marca el mapa. La Iglesia de San Martín, en Ambrosero, es uno de los puntos más reconocibles. Cerca, como ocurre en muchos pueblos de Trasmiera, aparecen ermitas y capillas repartidas entre barrios y caminos.
En los distintos núcleos se conservan casonas montañesas y casas blasonadas: piedra, escudos, balconadas y muros de mampostería. Pasear por zonas de Gama o Ambrosero ayuda a entender esa mezcla de vida ganadera y pasado hidalgo tan propia de la arquitectura trasmerana.
En lo natural, la cercanía de las marismas de Cicero-Ambrosero, vinculadas al Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, cambia por completo el registro: humedal, estuario y buen lugar para ver aves, sobre todo en épocas de paso.
Qué hacer
- Caminar o ir en bici por caminos rurales entre prados y caseríos dispersos.
- Observación de aves en los bordes de marisma (mejor con prismáticos y algo de abrigo).
- Comer cocina local, con base ganadera y, por proximidad, producto del mar en el entorno.
Si solo tienes 2 horas
- Pásate por Ambrosero para ver la Iglesia de San Martín y dar una vuelta corta por el barrio.
- Asómate a las zonas húmedas cercanas a las marismas para entender el paisaje: luz, agua, juncos y silencio.
Errores típicos
- Ir a la marisma sin calzado: tras lluvia o con humedad, los caminos se ponen blandos y se mancha uno entero.
- Llegar sin margen: a ciertas horas y con marea/meteorología cambiante, apetece más ir con calma y no con prisa.
- Olvidar una capa ligera: aunque el día parezca estable, aquí el aire cambia rápido.