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sobre Medio Cudeyo
Palacios barrocos de Trasmiera
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En la comarca de Trasmiera, a unos 15 kilómetros de Santander, Medio Cudeyo combina vida residencial y paisaje rural. Praderas, caseríos y casas solariegas dibujan una Cantabria de valles suaves y caminos tranquilos, con la costa cerca para cambiar de plan sin meterse en el bullicio.
No es un municipio de “grandes hitos”: funciona mejor a ritmo lento, parando ante casonas blasonadas, asomándote a iglesias de pueblo y entendiendo cómo el territorio fue creciendo alrededor de linajes, fincas y ganadería.
Qué ver en Medio Cudeyo
En Solares (cabecera municipal) se alza la Torre de los Gutiérrez de la Concha (siglo XV), de aire fortificado. No suele tener apertura regular, pero desde fuera impone y ayuda a leer el pasado defensivo y nobiliario de la zona.
La iglesia de San Félix de Solares concentra parte de la vida parroquial y conserva elementos de interés. En pedanías como Heras o Helguera, los templos son más sencillos, muy pegados al día a día, y completan el mapa humano del municipio.
Entre núcleos aparecen casonas montañesas y palacetes (siglos XVII y XVIII), con escudos y balconadas que hablan de etapas de prosperidad y vínculos con el comercio de ultramar.
Qué hacer
Lo más agradecido son los paseos por caminos rurales y pequeñas rutas en bici entre praderas y arroyos, enlazando localidades y buscando panorámicas del valle (y, si el día está limpio, hacia la bahía de Santander).
En la mesa mandan productos de ganadería y huerta, con cocina de guiso y brasa. En dulces, sobaos y quesadas aparecen con frecuencia en la zona.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Félix en Solares se celebran a finales de agosto. El resto de localidades reparte sus patronales a lo largo del año, con un formato más vecinal: procesiones, actividades populares y comidas al aire libre cuando el tiempo acompaña.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por Solares: torre, entorno urbano y algunas casas señoriales.
- Vuelta corta por caminos rurales cercanos, buscando vistas abiertas del valle.
- Parada rápida en una iglesia parroquial (si está abierta) para completar la visita.
Errores típicos
- Venir con la idea de “verlo todo” en un único punto: aquí el interés está en moverse entre pedanías y parar a menudo.
- Planear la visita solo con caminos de tierra si ha llovido fuerte: se vuelven más lentos y embarrados.
- Contar con entrar a la torre u otros edificios históricos sin comprobarlo: no siempre hay acceso.