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sobre Meruelo
Surf y tradición
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El Camino del Norte cruza Meruelo sin rodeos. Entra por un puente sobre la autopista y sigue por un valle bastante plano. Son algo más de dos kilómetros de asfalto y casas sueltas hasta San Miguel, el núcleo principal. Si vienes caminando desde Laredo ya llevas una buena tirada. Aquí la parada es corta: albergue, un bar en la plaza y poco más.
El pueblo que fue capital
San Miguel de Meruelo llegó a concentrar bastante población dentro de la comarca de Trasmiera. Hoy ronda los 1.200 vecinos y la cifra baja poco a poco.
La calle Real guarda varias casas grandes del siglo XVIII con escudos en la fachada. Algunas siguen enteras. Otras se reformaron sin demasiado cuidado y ahora parecen chalets modernos con piedra antigua pegada delante.
La iglesia es del siglo XVI. Se rehizo después de la Guerra Civil. Dentro queda un retablo gótico que los vecinos escondieron en un pajar durante el conflicto. No es una obra famosa. Tiene más valor para la historia del pueblo que para quien venga buscando arte.
En la plaza hay un frontón y un bar. No hay mucho más movimiento. El ayuntamiento guarda una pequeña exposición sobre el Camino de Santiago. Normalmente hay que avisar antes para verla y no siempre está abierta.
Dónde aparcar y cómo salir
El sitio más sencillo es la Plaza de Abajo, junto al frontón. Aparcas sin pagar y la mayoría de los días hay hueco.
La excepción suele ser el 7 de agosto, cuando se celebra San Mamés. Ese día el pueblo se llena y aparecen coches en las cunetas de las carreteras cercanas.
Para salir no hay mucha historia. La CA‑147 conecta con Colindres y desde ahí llegas rápido a la A‑8.
Lo que no vas a encontrar aquí
Meruelo no tiene playa. La más cercana está a unos doce kilómetros, ya en la costa de Laredo.
Tampoco hay rutas señalizadas como tal. Desde el pueblo salen caminos de labranza que suben hacia el monte y pasan entre prados. Si preguntas en el bar te indicarán alguno. Las explicaciones suelen ser del tipo “sube por ahí y gira cuando veas la nave”.
En cuanto a comida, es lo habitual de la costa cántabra. Nada raro ni muy específico del municipio.
Si vienes de peregrino
El albergue municipal queda en el polígono, al fondo del valle. Tiene varias decenas de camas, cocina y duchas. El funcionamiento es sencillo: llegas, te registras y te dan acceso. A veces los voluntarios organizan algo de cena, otras veces cada uno se busca la vida.
Hay un supermercado a unos minutos andando donde muchos peregrinos compran lo básico antes de dormir.
Antes de salir al día siguiente, llena la cantimplora en la fuente de la plaza. La etapa continúa hacia Güemes y el terreno empieza a moverse un poco más.
Veredicto
Meruelo funciona como parada del Camino. Poco más.
Los peregrinos han pasado por aquí durante siglos y el pueblo sigue igual de discreto. Si paras, descansas y sigues. Si no, tampoco pasa nada.