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sobre Tresviso
El pueblo más remoto
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La carretera es el primer aviso. Sube desde Urdón con curvas cerradas y una pendiente que se nota. Es estrecha, a veces hay piedra suelta. Ve despacio. A la entrada del pueblo hay sitio para dejar el coche, si no está lleno.
Tresviso está en alto. Al bajar del coche ves el valle abierto hacia Liébana. Un par de calles de tierra cruzan las casas. No necesitas plano.
El pueblo
Es pequeño, sin más. Casas de caliza, balcones de madera, cuadras que aún se usan. La ganadería sigue aquí, lo notas en los establos y en los prados.
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción está en el centro. Es modesta, con un retablo barroco sencillo dentro.
Hay una fuente en una esquina que los vecinos usan. Si caminas sin rumbo llegarás al borde del pueblo enseguida. Desde allí el valle cae hacia abajo. Si el día está despejado se ven las montañas.
El aspecto del pueblo cambia poco durante el año. Lo que cambia es el monte: verde en verano, más seco en otoño. Con nieve invernal fuerte, el acceso puede complicarse.
Caminos alrededor
Desde Tresviso salen caminos antiguos hacia Urdón y zonas altas de los Picos de Europa. Algunos están señalizados; otros son solo sendas de ganado.
El descenso a Urdón es conocido pero largo y empinado. La subida de vuelta cansa si no estás acostumbrado.
También hay senderos más cortos por los alrededores del pueblo: poca distancia pero con piedra suelta y pendiente notable. Calzado bueno y precaución si hay niebla; aquí entra rápido.
A veces se ven rebecos o buitres planeando cuando sube aire por el valle; otras veces no verás nada.
Si vas con prisa
Media hora basta para recorrer las calles, asomarte al borde del valle y ver la iglesia por fuera.
Si dispones de algo más de tiempo, sal del núcleo por cualquier camino cercano: en diez minutos ya estarás entre prados y muros bajos de piedra seca.
Antes de subir
La carretera lo condiciona todo tras lluvias fuertes: pueden aparecer pequeños desprendimientos. Con niebla se conduce muy lento; en invierno no es raro encontrar hielo en las curvas altas. Sube temprano para aparcar sin problemas. Si el día está claro, las vistas compensan la subida. Si está cerrado o llueve, lo habrás visto rápido y tocará bajar otra vez. Así funciona este sitio