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sobre Camarena
Importante centro vinícola de la D.O. Méntrida; pueblo con historia y gran actividad bodeguera
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El turismo en Camarena no tiene mucho misterio. Llegas por la CM-401 entre campos de viñedo y alguna nave agrícola. A unos 30 minutos de Toledo y menos de una hora de Madrid. El pueblo aparece sin aviso, con la torre de la iglesia sobresaliendo por encima de los tejados. Algo menos de cinco mil vecinos. Tamaño medio para esta parte de la provincia.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
La vía más directa suele ser la CM-401 desde Toledo. También se llega por la A-40 y el desvío de Recas. No tiene pérdida.
El pueblo es alargado. Si quieres evitar vueltas, sube hacia la parte alta. Cerca del polideportivo suele haber sitio para aparcar. En verano no suele haber problema.
Otra historia es octubre. Cuando montan el mercado medieval, el tráfico se complica y el aparcamiento cercano desaparece. Si vienes esos días, llega pronto y deja el coche en cuanto veas hueco.
El casco antiguo tiene calles estrechas y alguna cuesta. Se camina bien, pero con carrito o movilidad reducida puede resultar incómodo en ciertos tramos.
Qué ver en el centro
La iglesia de San Juan Bautista manda en la plaza mayor. Es el edificio grande del pueblo. Ha tenido reformas y reconstrucciones, algo bastante común en iglesias de la zona.
En un lateral está la ermita del Cristo de la Sangre. Pequeña. A menudo cerrada.
El convento de la Concepción aparece en algunos folletos, pero es propiedad privada. Desde la calle solo se ve la fachada.
Por lo demás, Camarena se recorre andando sin plan claro. Calles de ladrillo, algunas fachadas de piedra, escudos en esquinas antiguas. Casas bien cuidadas mezcladas con otras más corrientes. Un pueblo de la Mancha toledana sin grandes alardes.
Vinos y comida
Camarena está dentro de la denominación de origen Méntrida. Los viñedos rodean el término y hay varias bodegas por la zona.
Si conduces por los caminos cercanos verás carteles de venta de vino. Es algo bastante habitual por aquí.
En las cocinas mandan los platos de siempre: cordero, guisos de matanza, queso manchego. Las carcamusas aparecen en muchos bares. Cerdo guisado con tomate y algo de picante. Receta vieja de Toledo que también se ha quedado por estos pueblos.
Durante el mercado medieval de octubre montan puestos de vino y queso. Ambiente animado, aunque los precios suelen subir esos días.
Caminar por los alrededores
El sendero PR‑TO 50 conecta Camarena con Camarenilla y Arcicóllar. Son unos nueve kilómetros entre ida y vuelta. Está señalizado y no tiene dificultad. El paisaje es el que toca aquí: viñedos, algo de olivar y caminos anchos.
En primavera se ve más verde. En agosto todo se vuelve amarillo. Lleva agua porque en el recorrido no hay fuentes.
También existe la ruta del Memorial Juan Carlos Cobos. Tiene dos distancias, alrededor de 9 y 13 kilómetros. Sale del pueblo y recorre caminos del término. Sirve para andar un rato, aunque el paisaje no cambia demasiado.
Cuándo ir y consejo final
El otoño suele sentarle bien a Camarena. Temperaturas más llevaderas y actividad en las bodegas. El mercado medieval mueve bastante gente, pero el pueblo lo aguanta sin colapsar.
El verano aquí es duro. Cuando aprieta el calor, aprieta de verdad.
En invierno pasa lo contrario. Algunos domingos por la mañana el centro está muy tranquilo, con bastantes persianas bajadas.
Camarena funciona mejor como parada corta que como destino largo. Una vuelta por el centro, algo de comer y quizá comprar vino de la zona. Con una mañana tienes el plan hecho. Luego sigues camino. Toledo está a un paso.