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sobre Oropesa
Villa medieval con parador en su castillo; famosa por sus Jornadas Medievales
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En pleno corazón de la comarca de La Campana de Oropesa, esta villa toledana se alza como un testimonio vivo de la historia castellana. Con sus 2.600 habitantes y situada a 425 metros de altitud, Oropesa conserva el encanto de los pueblos que un día fueron señoríos importantes, cuando sus murallas y castillo dominaban las rutas entre Toledo y Extremadura. El perfil de su fortaleza medieval recortándose contra el cielo manchego es una postal que invita a descubrir siglos de historia.
Pasear por Oropesa es recorrer un museo al aire libre donde cada piedra cuenta una historia. Sus calles empedradas serpentean entre casonas blasonadas y rincones que parecen anclados en el tiempo, mientras la monumentalidad de su patrimonio convive con la hospitalidad de un pueblo que ha sabido conservar su esencia rural sin renunciar a ofrecer al viajero todo lo necesario para una escapada memorable.
La ubicación estratégica de Oropesa, a medio camino entre Toledo y Cáceres, la convierte en un destino perfecto para quienes buscan conocer la España interior más auténtica, lejos de las rutas masificadas pero con un patrimonio histórico que sorprende por su riqueza y estado de conservación.
Qué ver en Oropesa
El Castillo de Oropesa es sin duda el protagonista indiscutible del paisaje urbano. Esta imponente fortaleza del siglo XII, ampliada en el XV por la familia Álvarez de Toledo, domina la villa desde lo alto. Aunque parte del conjunto acoge un parador de turismo, sus murallas, torreones y el patio de armas pueden admirarse desde el exterior, ofreciendo una imagen perfecta de lo que fue una fortaleza señorial castellana. El castillo viejo, anexo al parador, conserva su torre del homenaje y lienzos de muralla que hablan de su pasado defensivo.
En el casco histórico destaca el Palacio Nuevo de los Condes de Oropesa, un edificio renacentista del siglo XVI que muestra la riqueza arquitectónica de la época. Su fachada presenta elementos típicos del renacimiento castellano, con portada de granito y escudos heráldicos. Junto a él, la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XIV y XV, impresiona por sus dimensiones y su estilo gótico. Su interior alberga un interesante retablo mayor y varias capillas laterales que merecen una visita pausada.
El conjunto monumental del Rollo jurisdiccional, un picota del siglo XVI situada en la plaza, recuerda que Oropesa tuvo jurisdicción propia. Las antiguas murallas medievales aún pueden rastrearse en varios puntos del pueblo, especialmente en la zona del castillo, donde se conservan algunos de los mejores lienzos y puertas de acceso.
No hay que perderse un paseo por la Plaza del Navarro, centro neurálgico de la vida social oropesana, rodeada de soportales y edificios tradicionales que invitan a sentarse y disfrutar del ambiente tranquilo de la villa.
Qué hacer
Oropesa es punto de partida ideal para rutas de senderismo por la comarca de La Campana. Los caminos rurales que rodean el municipio permiten disfrutar del paisaje de dehesas, olivares y campos cerealistas típicos de esta zona de transición entre La Mancha y la penillanura extremeña. La Ruta de los Molinos, que recorre antiguos molinos harineros de los alrededores, es especialmente recomendable para una mañana de caminata suave.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en el castillo y en las vistas panorámicas desde la zona alta del pueblo excelentes oportunidades para capturar la esencia de la arquitectura militar medieval. El atardecer, cuando la luz dorada baña las murallas de piedra, ofrece momentos mágicos.
La gastronomía local merece una atención especial. La cocina oropesana se basa en productos de la tierra: calderetas de cordero, migas manchegas, perdiz escabechada y los embutidos ibéricos de la zona son algunas de las especialidades que podrás degustar en los establecimientos del pueblo. Los quesos artesanos y el aceite de oliva virgen extra de producción local son excelentes recuerdos comestibles para llevar a casa.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Oropesa mantiene vivas tradiciones centenarias. Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de Peñitas se celebran a principios de septiembre y son el evento más importante del año, con procesiones, verbenas, actuaciones musicales y actividades para todos los públicos.
En enero, la localidad celebra San Antón con la tradicional bendición de animales y hogueras en las calles. Durante la Semana Santa, las procesiones por las empinadas calles del casco antiguo adquieren una solemnidad especial entre las murallas medievales.
En verano, habitualmente en agosto, tienen lugar las Jornadas Medievales, un evento que recrea el pasado histórico de la villa con mercados, representaciones teatrales, música antigua y visitas guiadas temáticas que transportan a los visitantes al esplendor del señorío de Oropesa.
Información práctica
Oropesa se encuentra a 137 kilómetros al oeste de Toledo, siguiendo la A-5 (antigua N-V) en dirección a Extremadura. El acceso es muy cómodo por autovía, con salida propia señalizada. Desde Madrid, la distancia es de aproximadamente 145 kilómetros, lo que supone una hora y media de viaje.
La mejor época para visitar Oropesa es primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son agradables para caminar por el pueblo y sus alrededores. Los veranos pueden ser calurosos, típicos del clima continental manchego, aunque las noches refrescan.
Se recomienda llevar calzado cómodo para recorrer las calles empinadas y empedradas del casco histórico. Un paseo completo por los monumentos principales puede realizarse en medio día, aunque merece la pena dedicarle una jornada completa o incluso un fin de semana para disfrutar con tranquilidad de su patrimonio y entorno natural.