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sobre Aldea del Rey
Hogar del impresionante Sacro Convento de Calatrava la Nueva; localidad histórica vinculada a las órdenes militares y la arquitectura defensiva
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En el corazón de la comarca del Campo de Calatrava, donde la tierra volcánica dibuja un paisaje único en la Mancha, se encuentra Aldea del Rey, una pequeña villa de poco más de 1.500 habitantes que conserva el sabor auténtico de los pueblos manchegos. A 663 metros de altitud, este municipio de Ciudad Real ofrece al viajero la oportunidad de descubrir una zona marcada por la historia de las órdenes militares y por un entorno natural sorprendente, salpicado de volcanes y lagunas.
El nombre de Aldea del Rey evoca su pasado medieval, cuando estas tierras pertenecieron a la Corona y formaron parte del extenso territorio de la Orden de Calatrava. Hoy, paseando por sus calles tranquilas, se respira la calma de los pueblos del interior manchego, donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo. Es el destino perfecto para quienes buscan desconectar y conocer la España rural más auténtica, sin renunciar a la riqueza patrimonial y natural de la región.
La villa se convierte en un excelente punto de partida para explorar el Campo de Calatrava, una comarca geológicamente fascinante y culturalmente rica, donde la gastronomía manchega, el patrimonio histórico y los paisajes volcánicos se dan la mano para ofrecer una experiencia turística diferente.
Qué ver en Aldea del Rey
El patrimonio de Aldea del Rey refleja su historia vinculada a las órdenes militares y a la vida agrícola manchega. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación preside el núcleo urbano con su presencia señorial. Este templo, de origen medieval pero reformado en siglos posteriores, conserva elementos arquitectónicos de interés y constituye el principal monumento religioso de la localidad.
Paseando por el casco urbano, encontrarás la arquitectura popular manchega en estado puro: casas encaladas de una o dos plantas, portones de madera, patios interiores y ese encanto discreto que caracteriza a los pueblos del interior. No es arquitectura monumental, pero sí auténtica y representativa de la tradición constructiva de la región.
Desde Aldea del Rey se puede acceder fácilmente a algunos de los enclaves volcánicos del Campo de Calatrava. Esta comarca alberga más de 300 volcanes, la mayor concentración de la Península Ibérica. Aunque no hay volcanes dentro del término municipal, la cercanía a lagunas volcánicas y antiguos conos volcánicos convierte a la villa en un buen campamento base para explorar este fascinante paisaje geológico.
Qué hacer
El senderismo y el cicloturismo son actividades ideales en esta zona. Los caminos rurales que rodean Aldea del Rey permiten realizar rutas tranquilas entre campos de cereal, viñedos y olivares, con el horizonte manchego extendiéndose hasta donde alcanza la vista. La primavera es especialmente recomendable, cuando los campos se llenan de amapolas y la temperatura invita a caminar.
Para los aficionados a la geología y la naturaleza, la comarca del Campo de Calatrava ofrece posibilidades únicas. Desde Aldea del Rey se pueden organizar excursiones a lagunas volcánicas cercanas, donde observar aves acuáticas y conocer la singular formación de estos espacios naturales.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos. Aunque no encontrarás restaurantes de alta cocina, sí podrás disfrutar de la cocina manchega tradicional: las migas, el pisto manchego, las gachas, el queso de la zona y, por supuesto, los vinos con Denominación de Origen La Mancha. Los productos de la matanza, el cordero y la caza son protagonistas en las mesas locales.
No te vayas sin probar el aceite de oliva virgen extra de producción local y los vinos de las bodegas de la comarca. El Campo de Calatrava es tierra de viñedos, y muchas bodegas ofrecen la posibilidad de visitas y catas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Aldea del Rey mantiene vivas las tradiciones manchegas. Las fiestas patronales se celebran en honor a San Sebastián, el 20 de enero, con actos religiosos y celebraciones populares que reúnen a todo el pueblo.
En agosto tienen lugar las fiestas grandes del verano, cuando los aldeanos que viven fuera regresan al pueblo. Es el momento de mayor animación del año, con verbenas, actividades culturales y deportivas, y la inevitable corrida de toros o novillada, tan característica de los pueblos manchegos.
La Semana Santa se vive con devoción, con procesiones que recorren las calles del pueblo siguiendo la tradición castellana. Y en las celebraciones del Corpus Christi, las calles se engalanan y los vecinos participan en la tradicional procesión.
Información práctica
Cómo llegar: Aldea del Rey se encuentra a unos 30 kilómetros al sur de Ciudad Real, la capital provincial. Desde allí, se accede por la carretera CM-4111 en dirección a Almagro. El trayecto en coche desde Ciudad Real lleva aproximadamente 25 minutos. Si llegas desde Madrid, son unos 215 kilómetros por la A-4, tomando posteriormente la desviación hacia Almagro.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones ideales, con temperaturas agradables y paisajes especialmente bellos. El verano puede ser muy caluroso, como es habitual en la Mancha, aunque las noches refrescan. El invierno es frío pero tranquilo, perfecto si buscas soledad y autenticidad.
Consejos: Aldea del Rey es un pueblo pequeño y tranquilo, sin grandes infraestructuras turísticas. Lleva calzado cómodo para caminar, protección solar en verano y consulta previamente los horarios de apertura de la iglesia si quieres visitarla. Aprovecha tu visita para conocer también localidades cercanas como Almagro, con su famoso Corral de Comedias, o Valdepeñas, capital del vino manchego.