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sobre Picón
Situado cerca del embalse de El Vicario; pueblo tranquilo con restos romanos y entorno ideal para la pesca y el picnic
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En el corazón de la comarca del Campo de Calatrava, donde la tierra manchega se tiñe de ocres y el horizonte se extiende sin límites, se encuentra Picón, un pequeño municipio de apenas 667 habitantes que conserva intacto el sabor de la España rural más auténtica. A 603 metros de altitud, este pueblo de origen medieval se asienta sobre un paisaje marcado por la singularidad volcánica de la región, ofreciendo al viajero una experiencia de turismo tranquilo, alejado de las multitudes.
Picón es uno de esos destinos que invitan a la desconexión. Sus calles empedradas, sus casas encaladas y el ritmo pausado de la vida cotidiana te transportan a otra época. Aquí, el tiempo parece detenerse entre los muros de piedra y el canto de las aves que sobrevuelan los campos cercanos. Es un lugar perfecto para quienes buscan conocer la Castilla-La Mancha profunda, esa que late en pequeños núcleos donde la tradición y la hospitalidad se transmiten de generación en generación.
La cercanía a Ciudad Real y su ubicación estratégica en el Campo de Calatrava hacen de Picón un punto de partida ideal para explorar una comarca fascinante, donde el vulcanismo ha dejado su huella en forma de lagunas, conos volcánicos y paisajes singulares que convierten esta zona en un territorio único en la península.
Qué ver en Picón
El principal atractivo patrimonial de Picón es su Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, un templo que combina elementos de diferentes épocas y estilos arquitectónicos. Su torre, visible desde diversos puntos del pueblo, sirve como referencia y símbolo de la localidad. El interior conserva retablos e imágenes de interés devocional que hablan del pasado religioso del municipio.
Pasear por el casco urbano de Picón es una actividad en sí misma. Las calles conservan esa estructura típica manchega, con casas tradicionales de fachadas blancas, portones de madera y pequeñas plazas donde los vecinos se reúnen al caer la tarde. La Plaza Mayor es el centro neurálgico del pueblo, punto de encuentro y escenario de las principales celebraciones locales.
Los alrededores de Picón ofrecen la posibilidad de adentrarse en el paisaje volcánico del Campo de Calatrava. Aunque el término municipal no cuenta con grandes elevaciones, la proximidad a lagunas volcánicas y conos cercanos permite disfrutar de rutas naturales donde apreciar la geología singular de esta comarca, una de las áreas volcánicas más meridionales de Europa.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por los alrededores son una de las mejores formas de conocer el entorno de Picón. Los caminos rurales conectan con fincas agrícolas, zonas de cultivo tradicional y pequeños parajes naturales donde observar la flora y fauna manchegas. La ausencia de desniveles pronunciados convierte estas rutas en opciones accesibles para todos los públicos.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. Picón, como buen pueblo manchego, mantiene viva la tradición culinaria de la región. Aquí podrás degustar platos contundentes como el pisto manchego, las gachas, las migas o los guisos de caza en temporada. El queso manchego, el aceite de oliva virgen extra y los vinos con Denominación de Origen La Mancha son productos que no pueden faltar en la mesa.
Para los aficionados a la fotografía rural, Picón ofrece estampas genuinas de la España interior: campos de cereal ondulantes, atardeceres infinitos sobre la llanura, arquitectura popular y esa luz característica de la meseta que tanto inspiró a los pintores.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Picón se concentra principalmente en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran en agosto, siendo el momento más importante del año para el pueblo. Durante estos días, vecinos y emigrantes retornados se reúnen para disfrutar de procesiones, verbenas populares, concursos y comidas comunitarias.
En septiembre tienen lugar otras celebraciones locales que mantienen vivas las tradiciones manchegas, con bailes regionales y actividades que recuperan costumbres ancestrales. Las romerías y procesiones forman parte del ciclo festivo anual, momentos de encuentro y reafirmación de la identidad colectiva.
La Semana Santa, aunque más modesta que en otras localidades, también se vive con devoción, con procesiones que recorren las principales calles del pueblo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Ciudad Real capital, Picón se encuentra a unos 35 kilómetros por la carretera CM-412 en dirección a Puertollano, desviándose posteriormente por carreteras comarcales. El trayecto en coche dura aproximadamente 35-40 minutos. El acceso es sencillo y las carreteras están en buen estado.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más recomendables, cuando las temperaturas son agradables y el campo muestra sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas. Si quieres vivir el ambiente festivo, agosto es tu momento.
Consejos prácticos: Picón es un pueblo pequeño sin grandes infraestructuras turísticas, por lo que conviene planificar la visita con antelación. Lleva calzado cómodo para caminar por el campo y no olvides cámara fotográfica para capturar los paisajes manchegos. Es recomendable combinar la visita con otros pueblos cercanos del Campo de Calatrava para completar una ruta por la comarca.