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sobre Valdepeñas
La Ciudad del Vino por excelencia con denominación de origen propia; rica en patrimonio modernista y museos de arte
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En el corazón de La Mancha, donde el horizonte se extiende entre viñedos y el sol dibuja sombras alargadas sobre la tierra roja, Valdepeñas se alza como la capital indiscutible del vino manchego. Con más de 30.000 habitantes y situada a 705 metros de altitud, esta villa es mucho más que bodegas y toneles: es historia, cultura y tradición vitivinícola convertida en forma de vida.
Valdepeñas respira vino por cada rincón de sus calles. Aquí, las generaciones han cultivado la vid con devoción casi religiosa, creando una Denominación de Origen que ha llevado el nombre de este municipio a mesas de todo el mundo. Pero más allá de sus caldos, la villa sorprende con un patrimonio cultural interesante, una gastronomía robusta y una hospitalidad manchega que invita a quedarse más de lo previsto.
Recorrer Valdepeñas es adentrarse en la esencia de La Mancha cervantina, esa misma tierra que inspiró las aventuras del ingenioso hidalgo. Entre sus calles amplias y soleadas, descubrirás una villa que ha sabido conjugar tradición y modernidad sin perder su identidad.
Qué ver en Valdepeñas
El Museo del Vino es parada obligatoria para comprender el alma de Valdepeñas. Instalado en una antigua bodega, recorre la historia vitivinícola de la zona desde época romana hasta nuestros días, mostrando herramientas tradicionales, procesos de elaboración y la evolución de esta cultura del vino que define la comarca.
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XV, domina el paisaje urbano con su imponente torre renacentista. Su interior guarda interesantes retablos y obras de arte sacro que testimonian siglos de devoción popular. Muy cerca, la Plaza de España actúa como corazón social de la villa, rodeada de edificios con típicos soportales manchegos donde el bullicio y la vida cotidiana se entremezclan.
El Museo Municipal ofrece un recorrido por la historia local, con colecciones arqueológicas, etnográficas y una sección dedicada al poeta valdepeñero Gregorio Prieto. Para los amantes del arte contemporáneo, la Casa-Museo Gregorio Prieto exhibe obras de este artista figurativo y su colección personal.
No puedes marcharte sin visitar alguna de las bodegas tradicionales. Muchas ofrecen visitas guiadas donde conocer el proceso de elaboración del vino, recorrer las naves de crianza y, por supuesto, degustar los caldos locales. Las tinajas de barro, auténticas joyas de la alfarería manchega, todavía se utilizan en algunas bodegas artesanales.
Qué hacer
La experiencia enológica es el eje central de cualquier visita a Valdepeñas. Puedes organizar rutas del vino que incluyan visitas a varias bodegas, catas y maridajes con productos locales. Algunas bodegas ofrecen experiencias de vendimia participativa durante los meses de septiembre y octubre.
El senderismo urbano te permite descubrir rincones con encanto: desde el paseo de la Estación, donde antiguos almacenes vinícolas se han convertido en espacios culturales, hasta el barrio de las Bodegas, con sus construcciones tradicionales dedicadas al cultivo y almacenamiento del vino.
Para los aficionados al cicloturismo, los alrededores de Valdepeñas ofrecen rutas llanas entre viñedos, perfectas para disfrutar del paisaje manchego sin grandes desniveles. La cercanía del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera (a unos 50 kilómetros) permite realizar excursiones de día completo a este espectacular conjunto lagunar.
La gastronomía es otro de los grandes atractivos. El pisto manchego, las gachas, el tiznao, las migas o el morteruelo son platos contundentes que maridan perfectamente con los vinos locales. Los quesos manchegos y el cordero asado completan una oferta gastronómica de peso.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas del Vino se celebran durante la primera semana de septiembre y son el acontecimiento más importante del año. La pisada de la uva, degustaciones, conciertos y eventos culturales transforman la villa en una gran fiesta dedicada a su producto estrella.
En Semana Santa, las procesiones recorren las calles con imágenes de gran valor artístico, mostrando la religiosidad popular manchega. En mayo, las Cruces de Mayo adornan patios y rincones con flores y elementos tradicionales.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Consolación se celebran a finales de agosto, con verbenas, eventos deportivos y actividades para todos los públicos que cierran el verano con intensidad.
Información práctica
Valdepeñas se encuentra a 210 kilómetros al sur de Madrid y a 95 kilómetros de Ciudad Real capital. Por carretera, la autovía A-4 (Madrid-Andalucía) tiene salida directa al municipio, lo que facilita enormemente el acceso tanto desde el norte como desde el sur peninsular. La estación de tren conecta con Madrid, Ciudad Real y poblaciones del sur mediante servicios de Media Distancia.
La mejor época para visitar Valdepeñas es primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son agradables y, en el caso de septiembre, coincide con la vendimia y las fiestas del vino. Los veranos manchegos pueden ser muy calurosos, aunque las bodegas subterráneas ofrecen un refugio fresco.
Como consejo práctico: reserva con antelación si planeas visitar durante las Fiestas del Vino, ya que la afluencia es considerable. Y no olvides llevar una maleta con espacio extra: volverás con alguna botella de recuerdo.