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sobre Villamayor de Calatrava
Localidad situada entre lagunas volcánicas y el río Tirteafuera; ideal para el turismo ornitológico y de naturaleza
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En el corazón del Campo de Calatrava, donde la tierra volcánica dibuja un paisaje único en la Meseta Sur, se encuentra Villamayor de Calatrava, un pueblo de apenas 607 habitantes que conserva intacto el sabor de la España interior más auténtica. A 659 metros de altitud, este pequeño municipio manchego invita a desconectar del ritmo frenético de las ciudades y sumergirse en la tranquilidad de un entorno rural marcado por siglos de historia y tradición.
El pueblo se asienta sobre un territorio que fue testigo del paso de la Orden de Calatrava, cuya influencia se percibe aún hoy en el nombre y el carácter del lugar. Sus calles blancas y estrechas, sus casas tradicionales manchegas y el silencio apenas roto por el trinar de los pájaros conforman un escenario perfecto para quienes buscan el turismo rural en estado puro.
Villamayor de Calatrava es también puerta de entrada a uno de los paisajes volcánicos más singulares de la península ibérica, el Campo de Calatrava, una comarca salpicada de conos volcánicos extintos, lagunas y formaciones geológicas que narran millones de años de historia natural.
Qué ver en Villamayor de Calatrava
El patrimonio religioso del pueblo se concentra en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, un templo que preside la plaza principal y representa el corazón espiritual de la localidad. Su arquitectura refleja las reformas realizadas a lo largo de los siglos, manteniendo elementos de interés para los amantes del arte sacro rural.
Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura tradicional manchega, con casas encaladas, portones de madera y patios interiores que hablan de un modo de vida adaptado al clima extremo de La Mancha. Algunas casonas antiguas conservan elementos arquitectónicos de interés, como rejas forjadas y blasones nobiliarios que recuerdan épocas de mayor esplendor.
Los alrededores de Villamayor ofrecen paisajes volcánicos característicos del Campo de Calatrava. Aunque no existen cráteres espectaculares en el término municipal, la geología volcánica marca el terreno con leves ondulaciones y tonalidades rojizas en la tierra. Los amantes de la geología encontrarán en toda la comarca un auténtico museo natural al aire libre.
El entorno natural invita a largos paseos por caminos rurales que atraviesan campos de cereal, viñedos y olivares. La amplitud del horizonte manchego, especialmente al atardecer, ofrece estampas inolvidables donde el cielo parece fundirse con la tierra.
Qué hacer
La principal actividad en Villamayor de Calatrava es el senderismo tranquilo por los caminos que rodean el pueblo. Estas rutas, sin grandes desniveles, son ideales para toda la familia y permiten observar la fauna local, especialmente aves esteparias como la avutarda, el sisón o diversas especies de rapaces.
La gastronomía manchega es protagonista indiscutible de cualquier visita. Aunque se trata de un pueblo pequeño sin oferta hostelera amplia, la cocina tradicional se basa en productos locales: el gazpacho manchego (también llamado galiano), las gachas, las migas, el queso manchego y los embutidos ibéricos. El vino con Denominación de Origen La Mancha acompaña perfectamente estos platos contundentes.
Para los interesados en turismo enológico, los alrededores del pueblo cuentan con viñedos que forman parte de la tradición vitivinícola manchega. Algunas bodegas de la comarca organizan visitas y catas, permitiendo descubrir los caldos de una tierra donde el vino se produce desde tiempos inmemoriales.
La observación del cielo nocturno es otra actividad recomendable. La escasa contaminación lumínica convierte a Villamayor en un lugar privilegiado para la astronomía amateur. Las noches estrelladas de verano ofrecen un espectáculo celeste de primera magnitud.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción se celebran en torno al 15 de agosto, coincidiendo con la festividad religiosa. Durante varios días, el pueblo se llena de actividad con verbenas, procesiones, actos religiosos y encuentros que reúnen tanto a vecinos como a emigrantes que regresan en estas fechas.
En enero, como en muchos pueblos manchegos, se celebra la festividad de San Antón, con la tradicional bendición de animales, un acto que mantiene vivo el vínculo entre la comunidad rural y sus tradiciones ganaderas.
Durante la Semana Santa, aunque de forma modesta acorde al tamaño del pueblo, se mantienen las procesiones tradicionales que recorren las principales calles del casco urbano.
Información práctica
Villamayor de Calatrava se encuentra a unos 35 kilómetros al suroeste de Ciudad Real, la capital provincial. Para llegar en coche, se toma la carretera N-420 en dirección a Puertollano y posteriormente se accede por carreteras locales bien señalizadas. El tiempo de viaje desde Ciudad Real es de aproximadamente 30 minutos.
La mejor época para visitar el pueblo es la primavera (abril-mayo), cuando el campo luce verde y las temperaturas son suaves, o el otoño (septiembre-octubre), perfecto para disfrutar de la vendimia y los paisajes dorados. El verano puede ser muy caluroso, con temperaturas que superan frecuentemente los 35 grados, aunque las noches suelen refrescar.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, protección solar y agua, especialmente si se planean rutas por el entorno natural. Dado el tamaño del municipio, conviene planificar el alojamiento en localidades cercanas como Ciudad Real, Almagro o Puertollano, que ofrecen mayor variedad de servicios turísticos.