Artículo completo
sobre Almedina
Pueblo serrano con vistas espectaculares sobre la llanura; conocido por ser cuna del pintor Fernando Yáñez y su trazado medieval
Ocultar artículo Leer artículo completo
Encaramada a 901 metros de altitud en pleno corazón del Campo de Montiel, Almedina es una de esas pequeñas aldeas manchegas que parecen detenidas en el tiempo. Con apenas 489 habitantes, este enclave de la provincia de Ciudad Real ofrece al viajero la oportunidad de desconectar en un entorno rural auténtico, donde el silencio solo se rompe por el viento que barre las llanuras y el murmullo de las conversaciones en la plaza del pueblo.
El nombre de Almedina proviene del árabe "al-madina", que significa "la ciudad", un vestigio de la herencia musulmana que marcó profundamente esta comarca fronteriza durante siglos. Hoy, sus calles tranquilas y su arquitectura popular manchega invitan a pasear sin prisas, descubriendo rincones donde el tiempo parece haberse olvidado de pasar. La altitud del municipio le confiere un clima de contrastes, con inviernos fríos y veranos más suaves que en otras zonas de la provincia.
Este pequeño rincón del Campo de Montiel es perfecto para quienes buscan turismo rural en estado puro, lejos de las aglomeraciones y cerca de la naturaleza. Almedina representa la esencia de la España interior: sencilla, acogedora y llena de autenticidad.
Qué ver en Almedina
El patrimonio de Almedina es modesto pero representativo de la arquitectura tradicional manchega. La Iglesia parroquial constituye el edificio más destacado del municipio, punto de referencia en el entramado urbano y testimonio de la devoción popular que ha caracterizado a estas tierras a lo largo de los siglos.
Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura popular característica del Campo de Montiel: casas encaladas de una o dos plantas, puertas de madera maciza, pequeños corrales y patios interiores que mantienen la frescura en verano. Las calles estrechas y sinuosas reflejan el trazado medieval, herencia de los siglos de convivencia entre culturas.
Los alrededores de Almedina ofrecen paisajes de llanura y monte bajo típicos de esta comarca manchega. Las extensiones de cultivos de cereal se alternan con olivares y viñedos, creando un mosaico cromático que cambia con las estaciones: dorado en verano, verde en primavera, ocre en otoño. Desde algunos puntos elevados del término municipal se puede contemplar la amplitud del horizonte manchego, esa sensación de infinitud que tanto caracteriza a estas tierras.
La proximidad al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera (a unos 30 kilómetros) convierte a Almedina en un punto de partida interesante para explorar uno de los espacios naturales más espectaculares de Castilla-La Mancha.
Qué hacer
Almedina es un destino ideal para practicar senderismo y cicloturismo por caminos rurales que atraviesan campos de labor y pequeñas dehesas. Las rutas por el término municipal permiten disfrutar del contacto directo con la naturaleza y observar aves rapaces que sobrevuelan la zona en busca de alimento.
La gastronomía local refleja la tradición manchega: platos de cuchara como el gazpacho manchego (galianos), las migas, los duelos y quebrantos, y los guisos de caza elaborados con perdiz o conejo. En el ámbito privado y en celebraciones, se mantienen recetas tradicionales que han pasado de generación en generación.
La recolección de setas en otoño, especialmente tras las primeras lluvias, es una actividad popular en la zona. Los alrededores permiten encontrar distintas variedades comestibles para quienes conocen el terreno.
Desde Almedina se pueden organizar excursiones a otros puntos del Campo de Montiel, como Villanueva de los Infantes, uno de los pueblos más bonitos de la provincia, o las mencionadas Lagunas de Ruidera, perfectas para un día de naturaleza y baño en verano.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Almedina mantiene vivas las tradiciones populares manchegas. Las fiestas patronales se celebran en torno al verano, momento en que muchos emigrantes regresan al pueblo y la actividad se multiplica. Estas jornadas incluyen actos religiosos, procesiones, verbenas y actividades para todas las edades.
Como en muchos pueblos de la zona, se conservan tradiciones relacionadas con el ciclo agrícola, que marcan el ritmo de vida de la comunidad a lo largo del año. Las celebraciones de Semana Santa mantienen la sobriedad característica de los pueblos manchegos, con procesiones que recorren las calles principales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Ciudad Real capital, Almedina se encuentra a unos 70 kilómetros por la CM-412 en dirección a Montiel, desviándose después por carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente una hora. Desde Albacete, la distancia es similar, tomando la N-322 y después carreteras secundarias.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más recomendables, con temperaturas agradables para disfrutar de actividades al aire libre. El verano puede ser caluroso, aunque la altitud modera las temperaturas. El invierno es frío, pero tiene su encanto para los amantes del turismo rural invernal.
Consejos prácticos: Es recomendable llevar vehículo propio para desplazarse por la zona. La oferta de alojamiento es limitada en el propio municipio, pero en localidades cercanas del Campo de Montiel existen casas rurales y alojamientos con encanto. Conviene llevar calzado cómodo para caminar y prismáticos si te interesa la observación de aves.