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sobre Cózar
Pueblo con un casco urbano bien conservado y casas solariegas; su iglesia es una joya arquitectónica de la comarca
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En el corazón de la comarca de Campo de Montiel, donde las llanuras manchegas comienzan a ondularse en suaves elevaciones, se encuentra Cózar, un pequeño municipio de apenas 913 habitantes que conserva intacto el sabor de la Castilla-La Mancha más auténtica. A 870 metros de altitud, este pueblo de piedra y cal se asoma al paisaje desde una posición privilegiada, ofreciendo vistas panorámicas que abarcan la inmensidad de la meseta manchega.
Cózar es uno de esos destinos que invitan a la desconexión y al slow travel. Sus calles tranquilas, su arquitectura tradicional y su ritmo pausado lo convierten en el refugio perfecto para quienes buscan alejarse del bullicio urbano. Aquí el tiempo parece detenerse, permitiendo redescubrir placeres sencillos: una conversación en la plaza, el aroma del pan recién horneado, el silencio interrumpido únicamente por el canto de los pájaros.
La historia de Cózar se remonta a siglos atrás, y aunque hoy es un pueblo de dimensiones modestas, su patrimonio y tradiciones reflejan la rica herencia cultural de una comarca que fue tierra de frontera y de órdenes militares. Visitar Cózar es adentrarse en la España interior más genuina, esa que todavía late al compás de las estaciones y las tradiciones.
Qué ver en Cózar
El patrimonio arquitectónico de Cózar, aunque discreto, merece una visita pausada. La Iglesia Parroquial de San Juan Bautista preside el conjunto urbano con su sólida construcción que combina elementos de diferentes épocas. Su torre campanario se divisa desde varios puntos del pueblo y constituye un referente visual para orientarse por las callejuelas.
Pasear por el casco urbano es un auténtico placer para los amantes de la arquitectura popular manchega. Las casas tradicionales, con sus fachadas encaladas, rejerías de forja y portones de madera, se distribuyen en calles estrechas que buscan la protección del viento. Algunas de estas viviendas conservan elementos originales como las antiguas solanas y los patios interiores.
Los alrededores de Cózar ofrecen un paisaje de dehesas y campos cultivados característico del Campo de Montiel. La naturaleza aquí es discreta pero hermosa: encinas centenarias, zonas de matorral mediterráneo y pequeñas elevaciones que invitan a ser exploradas a pie. Desde los puntos más altos del término municipal se obtienen vistas espectaculares de la comarca.
No hay que olvidar que Cózar forma parte del territorio que inspiró a Cervantes para su obra universal. Aunque el debate sobre la ubicación exacta de los lugares quijotescos continúa, recorrer estas tierras es caminar por los mismos paisajes que imaginó el autor del Quijote.
Qué hacer
El senderismo es sin duda una de las mejores formas de conocer el entorno de Cózar. Existen diversos caminos rurales que permiten adentrarse en la dehesa y descubrir rincones de gran belleza paisajística. Los aficionados a la observación de aves encontrarán en estos parajes un lugar propicio para avistar especies como el águila imperial ibérica, el buitre leonado o la avutarda.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina manchega tradicional está presente en las mesas de Cózar, con platos contundentes que reflejan el carácter de la tierra. Las gachas, el pisto manchego, las migas ruleras y los guisos de caza son protagonistas habituales. Los productos derivados del cerdo, la caza menor y el queso manchego forman parte de una despensa que ha alimentado a generaciones.
Para los interesados en el turismo cultural, Cózar sirve como punto de partida para explorar otros municipios del Campo de Montiel, una comarca rica en patrimonio histórico con castillos, conventos y pueblos con encanto. La ruta puede incluir visitas a localidades cercanas donde descubrir la huella de las órdenes militares que dominaron estos territorios durante siglos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cózar mantiene vivas tradiciones que se repiten año tras año. Las fiestas patronales en honor a San Juan Bautista se celebran en torno al 24 de junio, con actividades religiosas, verbenas populares y eventos que congregan tanto a vecinos como a visitantes que regresan al pueblo por estas fechas.
En agosto tiene lugar otra de las citas importantes del año, cuando el pueblo se anima con celebraciones que incluyen música, actividades deportivas y momentos de convivencia. Son fechas ideales para conocer la cara más festiva de Cózar y compartir con sus habitantes la alegría de las celebraciones estivales.
Las tradiciones religiosas también marcan el ritmo del año, con procesiones y actos litúrgicos que mantienen la devoción popular. Estas celebraciones forman parte del patrimonio inmaterial del pueblo y reflejan la profunda religiosidad de la comarca.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Ciudad Real, capital de provincia, se accede a Cózar por la CM-3103, con un recorrido de aproximadamente 90 kilómetros que se completan en poco más de una hora. El trayecto atraviesa paisajes típicamente manchegos y permite ir adaptándose al ritmo más tranquilo que caracteriza a estos pueblos.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más agradables para conocer Cózar, con temperaturas suaves que invitan a pasear y explorar los alrededores. El verano puede ser caluroso, aunque las noches suelen refrescar gracias a la altitud. En invierno, el pueblo adquiere un carácter más recogido y silencioso.
Consejos: Cózar es un destino para disfrutar sin prisas. Conviene llevar calzado cómodo para caminar, protección solar en verano y respetar el ritmo local. Es recomendable informarse previamente sobre los horarios de servicios, ya que estamos en un pequeño núcleo rural donde todo funciona a un ritmo más pausado que en las ciudades.