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sobre Castejón
Pueblo alcarreño con vistas al valle; conserva el encanto de los pueblos pequeños
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En el corazón de La Alcarria conquense, donde las mesetas se quiebran en suaves ondulaciones y los campos de cereal se extienden hasta el horizonte, Castejón emerge como uno de esos rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Con apenas 124 habitantes y situada a 850 metros de altitud, esta pequeña aldea representa la esencia más auténtica del mundo rural castellanomanchego, un lugar donde el silencio se convierte en protagonista y la vida transcurre al ritmo pausado de las estaciones.
Visitar Castejón es adentrarse en la España interior más genuina, esa que resiste al despoblamiento conservando sus tradiciones y su arquitectura popular. Aquí no encontrarás grandes monumentos ni bullicio turístico, pero sí la calidez de sus vecinos, la belleza austera de sus paisajes alcarreños y esa sensación de desconexión total que tanto buscamos en la era digital. Es el destino perfecto para quienes valoran la autenticidad por encima de lo impostado, el silencio sobre el ruido.
La Alcarria conquense ofrece un paisaje característico de páramos, hondonadas y barrancos que contrastan con los cultivos tradicionales. Castejón se asienta en este entorno privilegiado, rodeado de campos donde aún se practica una agricultura de secano que mantiene vivo el paisaje tradicional de la zona.
Qué ver en Castejón
El principal atractivo de Castejón reside en su conjunto urbano de arquitectura popular alcarreña. Paseando por sus calles podrás observar las construcciones tradicionales de piedra y adobe, con los característicos tejados de teja árabe que definen el paisaje constructivo de La Alcarria. Estas edificaciones, aunque modestas, representan siglos de adaptación al medio y constituyen un patrimonio etnográfico de gran valor.
La iglesia parroquial se erige como el edificio más relevante del municipio, punto de encuentro de la comunidad y testigo de la historia local. Su arquitectura sencilla refleja las características de las iglesias rurales de la zona, construidas con los materiales del entorno.
Los alrededores de Castejón invitan a perderse por caminos y senderos que atraviesan el paisaje alcarreño. Desde el pueblo se obtienen amplias panorámicas de la comarca, especialmente hermosas al atardecer, cuando la luz dorada baña los campos de cereal y las formaciones rocosas que caracterizan este territorio.
La naturaleza en estas tierras es discreta pero fascinante para el observador atento. En primavera, los campos se visten de verde intenso salpicado por flores silvestres, mientras que en otoño los tonos ocres dominan el paisaje. La avifauna esteparia encuentra aquí un hábitat propicio, siendo frecuente avistar rapaces sobrevolando los páramos.
Qué hacer
Castejón es un punto de partida ideal para practicar senderismo por La Alcarria conquense. Los caminos rurales que conectan con localidades vecinas permiten realizar rutas de diferentes niveles, siempre disfrutando de la tranquilidad y el aire puro de estas tierras. El Camino Natural del Tajo, aunque algo más alejado, representa una excelente opción para los amantes de las caminatas largas.
La fotografía de paisaje encuentra en estos parajes un escenario perfecto. Los amplios horizontes, la luz característica de la meseta y los elementos arquitectónicos tradicionales componen encuadres que reflejan la esencia de la España rural. Las diferentes estaciones del año ofrecen paletas cromáticas muy distintas, convirtiendo cada visita en una experiencia visual única.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra y la tradición culinaria castellana. Aunque al tratarse de una aldea pequeña no encontrarás establecimientos de restauración, la cercanía con otros pueblos de la comarca permite degustar platos tradicionales como el morteruelo, el gazpacho pastor o las gachas, elaborados con recetas transmitidas de generación en generación.
La micología puede ser otra actividad interesante en otoño, cuando tras las primeras lluvias los campos se llenan de setas. Es recomendable informarse bien sobre las especies y contar con conocimientos o compañía experta.
Fiestas y tradiciones
Como muchos pueblos de Castilla-La Mancha, Castejón mantiene vivas sus tradiciones festivas, momentos en los que la población se reúne y el pueblo cobra una vitalidad especial. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo y se organizan actividades religiosas y lúdicas que refuerzan los lazos comunitarios.
Estas celebraciones, aunque sencillas, conservan elementos tradicionales como las procesiones, las misas solemnes y las verbenas populares. Son ocasiones perfectas para conocer de primera mano la hospitalidad alcarreña y compartir con los vecinos momentos de convivencia auténtica.
Información práctica
Para llegar a Castejón desde Cuenca capital, debes tomar la carretera que se dirige hacia el norte de la provincia, en dirección a La Alcarria conquense. El trayecto, de aproximadamente 60 kilómetros, transcurre por carreteras comarcales que atraviesan el paisaje alcarreño. Es recomendable usar GPS o consultar mapas actualizados, ya que se trata de rutas secundarias.
La mejor época para visitar Castejón es la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, característico del clima continental, mientras que el invierno presenta temperaturas frías propias de la altitud.
Recuerda que estás visitando una pequeña comunidad rural: respeta el entorno, no dejes residuos y mantén una actitud considerada con los vecinos. La ausencia de servicios turísticos requiere planificar la visita desde localidades cercanas con mayor infraestructura.