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sobre Castilforte
Pueblo con historia de fortificaciones; cuevas-bodega tradicionales
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En lo alto de la Sierra de Altomira, a casi mil metros de altitud, Castilforte emerge como uno de esos secretos bien guardados que la Alcarria conquense reserva para los viajeros más curiosos. Con apenas medio centenar de habitantes, esta pequeña aldea de piedra y silencio representa la esencia más auténtica del turismo rural en Castilla-La Mancha, donde el tiempo parece haberse detenido entre callejuelas empedradas y casas tradicionales de arquitectura popular.
El nombre de Castilforte evoca tiempos de fortalezas y atalayas, aunque hoy su mayor baluarte sea la tranquilidad absoluta y un paisaje serrano que invita a desconectar del ruido urbano. Situada en pleno corazón de La Alcarria, esta aldea se alza sobre un terreno montañoso que ofrece vistas panorámicas de páramos, barrancos y valles cubiertos de vegetación mediterránea de montaña.
Visitar Castilforte es adentrarse en la España vaciada con mayúsculas, pero también descubrir el encanto de los pueblos que resisten al paso del tiempo, manteniendo vivas tradiciones centenarias y un modo de vida ligado a la tierra y al ganado. Un destino ideal para quienes buscan autenticidad y contacto directo con la naturaleza.
Qué ver en Castilforte
El principal atractivo de Castilforte reside en su conjunto urbano tradicional, perfectamente integrado en el paisaje serrano. Sus casas de piedra y mampostería, con tejados de teja árabe, conforman un entramado arquitectónico típico de la Alcarria alta que merece un paseo pausado por sus calles.
La iglesia parroquial, dedicada a la advocación local, constituye el edificio más relevante del pueblo. De construcción sobria, representa el modelo de templo rural castellano, con elementos que reflejan la humildad y funcionalidad de las edificaciones religiosas en las pequeñas aldeas alcarreñas.
El entorno natural es, sin duda, el gran tesoro de Castilforte. Los alrededores de la aldea ofrecen paisajes de gran belleza, con formaciones rocosas características de la Sierra de Altomira, barrancos profundos y una vegetación de monte bajo donde abundan el tomillo, el romero y las encinas. Las vistas desde el pueblo permiten contemplar un horizonte de páramos y cañadas que se extiende hasta perderse en la lejanía.
Los caminos tradicionales que parten de Castilforte conectan con otras aldeas y masías de la zona, ofreciendo la oportunidad de descubrir un territorio poco transitado donde la naturaleza se muestra en estado puro.
Qué hacer
Castilforte es un destino pensado para el senderismo y las rutas a pie. Los antiguos caminos ganaderos y senderos que atraviesan la sierra permiten realizar excursiones de diferente dificultad, siempre con el denominador común de la tranquilidad y el contacto directo con la naturaleza. Es recomendable llevar calzado adecuado y agua suficiente, especialmente en los meses de verano.
La observación de aves es otra actividad interesante en la zona, ya que estos parajes serranos albergan especies propias del ecosistema mediterráneo de montaña. Rapaces, pequeños pájaros forestales y aves esteparias pueden avistarse en función de la época del año.
Para los amantes de la fotografía, Castilforte ofrece encuadres únicos: amaneceres sobre los páramos, callejuelas de piedra con luz cálida al atardecer, y panorámicas desde los altos donde se aprecia la inmensidad de la Alcarria alta.
La gastronomía local se basa en productos de la tierra: cordero asado, migas alcarreñas, quesos artesanos y miel de la sierra son algunos de los sabores que definen esta zona. Aunque el pueblo no cuenta con establecimientos comerciales debido a su tamaño, los municipios cercanos permiten acceder a productos locales y cocina tradicional.
Fiestas y tradiciones
Dado el reducido número de habitantes, las celebraciones en Castilforte mantienen un carácter íntimo y familiar, aunque no por ello menos auténtico. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, cuando los emigrantes regresan al pueblo y la aldea recupera temporalmente vida y bullicio.
Estas jornadas festivas suelen incluir actos religiosos, verbenas populares y comidas comunitarias que permiten a visitantes participar de la hospitalidad alcarreña. Es una excelente oportunidad para conocer las tradiciones y el modo de vida rural.
Información práctica
Para llegar a Castilforte desde Guadalajara capital, hay que tomar la N-320 en dirección a Cuenca. El trayecto de aproximadamente 80 kilómetros discurre por carreteras comarcales que atraviesan la Alcarria, por lo que es recomendable consultar el estado de las vías y circular con precaución, especialmente en invierno.
La mejor época para visitar Castilforte es la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son agradables y el paisaje muestra sus colores más intensos. El verano puede ser caluroso durante el día, aunque las noches son frescas debido a la altitud. El invierno es frío, con posibilidad de nevadas.
Es importante tener en cuenta que Castilforte no dispone de servicios turísticos en el propio núcleo, por lo que conviene planificar el alojamiento en localidades cercanas y llevar provisiones si se va a pasar el día. La aldea es ideal para excursiones de día o como punto de paso en rutas por la Alcarria alta.