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sobre Fuentelviejo
Pequeño municipio elevado; conocido por su fiesta de los Mayos
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En lo alto de la Sierra de Altomira, a 954 metros de altitud, Fuentelviejo se alza como uno de esos secretos bien guardados de La Alcarria conquense. Este pequeño núcleo de apenas 53 habitantes representa la esencia más pura del turismo de desconexión: un lugar donde el silencio se palpa, donde las prisas no tienen cabida y donde cada piedra cuenta historias de siglos pasados.
El nombre del municipio ya anticipa su carácter: aquí el agua ha sido protagonista desde tiempos inmemoriales, con fuentes y manantiales que han dado vida a este enclave de montaña. Rodeado de paisajes agrestes, encinares y cultivos de cereal, Fuentelviejo conserva esa arquitectura popular alcarreña de mampostería y tejados rojizos que se integra perfectamente en el entorno natural.
Visitar Fuentelviejo es adentrarse en la España despoblada, sí, pero también en una forma de vida que resiste al paso del tiempo. Es el destino perfecto para quienes buscan autenticidad, aire puro y esa tranquilidad que solo pueden ofrecer los pueblos de alta montaña donde el cielo nocturno aún permite contemplar las estrellas en todo su esplendor.
Qué ver en Fuentelviejo
El patrimonio de Fuentelviejo es modesto pero significativo, reflejo de su condición de aldea de montaña. La iglesia parroquial, dedicada a la advocación local, preside el pequeño núcleo urbano con su sobria arquitectura de mampostería típica de la zona. Aunque de construcción sencilla, merece una visita para apreciar cómo estos templos rurales han sido durante siglos el centro de la vida comunitaria.
El verdadero tesoro de Fuentelviejo es su entorno natural. La aldea se encuentra enclavada en un paisaje de media montaña donde predominan los encinares y los cultivos tradicionales en bancales. Los alrededores invitan a perderse por caminos rurales que serpentean entre majuelos y campos de labor, ofreciendo panorámicas espectaculares de La Alcarria desde su vertiente más elevada.
Las fuentes y manantiales que dan nombre al pueblo son paradas obligatorias. Estos puntos de agua fresca, cuidadosamente mantenidos por los vecinos, han sido históricamente lugares de encuentro y abastecimiento. Pasear hasta ellas permite comprender la importancia vital del agua en estos territorios de secano.
El propio casco urbano, con sus calles empedradas y casas de arquitectura popular alcarreña, constituye un conjunto etnográfico de gran valor. Las construcciones tradicionales de mampostería, los corrales, las antiguas eras y los elementos de arquitectura agrícola dibujan un paisaje cultural que merece ser recorrido con calma.
Qué hacer
Fuentelviejo es territorio de senderismo y rutas a pie. Desde el pueblo parten diversos caminos rurales que permiten explorar la Sierra de Altomira y descubrir rincones de gran belleza paisajística. Las rutas circulares que combinan encinar, campos de cultivo y arroyos estacionales son ideales para caminatas de media jornada.
La observación de aves encuentra aquí un escenario privilegiado. Rapaces como el águila calzada, el busardo ratonero o el azor frecuentan estos parajes, mientras que en los encinares habitan especies forestales características del interior peninsular. Los aficionados a la ornitología encontrarán en la tranquilidad del entorno condiciones óptimas para la observación.
Para los amantes de la fotografía de naturaleza y paisaje, Fuentelviejo ofrece infinitas posibilidades. Los amaneceres desde las zonas altas, con las brumas alcarreñas extendiéndose por los valles, crean escenas de gran belleza. La luz dorada del atardecer sobre los campos de cereal y los encinares proporciona momentos mágicos.
La gastronomía alcarreña está presente en las mesas de esta zona, con platos de cuchara como las gachas, el morteruelo o los asados de cordero y cabrito. Aunque la aldea no cuenta con establecimientos de restauración, la comarca ofrece en municipios cercanos propuestas donde degustar estos productos tradicionales, especialmente la miel alcarreña y el queso artesano.
Fiestas y tradiciones
Como ocurre en muchas pequeñas aldeas, el calendario festivo de Fuentelviejo se concentra en fechas señaladas del verano, cuando los vecinos que marcharon regresan para mantener vivas las tradiciones. Las fiestas patronales suelen celebrarse en torno a agosto, con actos religiosos y convivencias que reúnen a toda la comunidad.
La festividad de San Isidro, el 15 de mayo, tiene especial significado en este entorno agrícola, con la bendición de los campos y actos que honran la tradición campesina que ha sostenido durante siglos a estas poblaciones.
Las celebraciones mantienen ese carácter auténtico y participativo, sin artificios turísticos, lo que las convierte en experiencias genuinas para quienes tienen la suerte de coincidir con ellas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Guadalajara capital, se accede a Fuentelviejo tomando la N-320 en dirección a Cuenca. El trayecto de aproximadamente 70 kilómetros discurre por carreteras secundarias que atraviesan el corazón de La Alcarria, requiriendo algo más de una hora de conducción. Es recomendable utilizar GPS o mapas actualizados, ya que las señalizaciones en carreteras comarcales pueden ser escasas.
Mejor época: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones ideales para visitar Fuentelviejo. Las temperaturas son agradables para caminar y el paisaje muestra sus mejores colores. El verano puede ser caluroso, aunque la altitud suaviza las temperaturas. El invierno es frío y puede presentar nevadas ocasionales.
Consejos prácticos: Fuentelviejo es una aldea muy pequeña sin servicios turísticos, por lo que conviene prever avituallamiento. El calzado cómodo es imprescindible para recorrer el pueblo y sus alrededores. Respeta el entorno rural y la tranquilidad de los vecinos. Los municipios cercanos como Huete o Tarancón ofrecen todos los servicios necesarios.