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sobre Peñalver
Famoso por su miel y el Premio Su Peso en Miel; pueblo pintoresco
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Hay pueblos a los que llegas por una carretera cualquiera y, de repente, te das cuenta de que el paisaje ha cambiado sin hacer ruido. La Alcarria tiene mucho de eso. Vas entre lomas secas, campos abiertos y encinas sueltas… y de pronto aparece Peñalver, con sus casas de piedra y ese silencio que no es incómodo, más bien de los que invitan a bajar el ritmo.
Peñalver es un pueblo pequeño de la Alcarria guadalajareña. Aquí no hay carteles llamando la atención ni planes organizados para el fin de semana. Lo que hay es lo que ha habido siempre: calles tranquilas, piedra, campo alrededor y la sensación de que el tiempo pasa de otra manera.
El centro del pueblo y la iglesia
En pueblos así siempre hay un edificio que marca el ritmo del lugar. En Peñalver ese papel lo tiene la iglesia parroquial de San Pedro. Es un templo de piedra, sobrio, de los que parecen hechos para durar siglos sin demasiados adornos. Se levantó en el siglo XVI, según suele contarse en la zona.
Alrededor se organizan varias plazas pequeñas donde es fácil ver bancos a la sombra y alguna fuente antigua. No todo está restaurado ni reluciente, y casi se agradece: hay fachadas recién arregladas junto a otras que llevan años esperando su turno. Ese contraste cuenta bastante bien la historia reciente de muchos pueblos de la Alcarria.
Las casas tradicionales siguen el mismo patrón: piedra caliza, muros gruesos, puertas de madera y balcones de hierro. Algunas están cerradas buena parte del año, otras siguen habitadas. Pasear sin prisa por las calles es la manera más sencilla de entender cómo ha funcionado siempre el pueblo.
El paisaje de la Alcarria alrededor
Salir del casco urbano de Peñalver es prácticamente dar dos pasos y estar en el campo. El terreno aquí es muy alcarreño: lomas suaves, barrancos secos y campos de cultivo que cambian de color según la época del año.
Después de la cosecha el paisaje se vuelve amarillo y ocre; en primavera aparecen más verdes y el contraste con la tierra clara se nota bastante. Las encinas aparecen de forma dispersa y el viento, cuando sopla, se deja notar.
Si subes a cualquiera de los cerros cercanos —no hace falta buscar uno concreto— las vistas se abren rápido. No son montañas espectaculares, pero sí esas panorámicas amplias que dan la sensación de que el terreno se extiende durante kilómetros.
Paseos cortos por caminos rurales
Una de las cosas que mejor funcionan en Peñalver es simplemente caminar. No hace falta una ruta marcada ni un plan muy elaborado. Desde el propio pueblo salen caminos agrícolas que llevan a campos, pequeños barrancos y zonas donde apenas pasa nadie.
Mientras avanzas aparecen detalles muy del mundo rural: corrales antiguos, muros de piedra seca o restos de pozos que durante años fueron básicos para trabajar estas tierras.
No es raro cruzarse con aves rapaces aprovechando las corrientes de aire o con pequeños pájaros moviéndose entre los matorrales. Si te gusta hacer fotos de paisaje, la luz al amanecer o al final de la tarde suele funcionar bastante bien en esta parte de la Alcarria.
Un pueblo muy ligado a la miel
Si Peñalver suena a algo en la provincia es, sobre todo, por la miel. La Alcarria lleva siglos vinculada a la apicultura y aquí sigue siendo una referencia. Tradicionalmente el pueblo ha estado rodeado de colmenas y esa relación con las abejas forma parte de su identidad.
En muchas casas todavía se habla de cosechas de miel como quien habla de vendimias. Es uno de esos productos que explican bastante bien el carácter del territorio: sencillo, fuerte y muy ligado al campo que lo rodea.
Fiestas y vida del pueblo
Las celebraciones principales suelen concentrarse en verano, cuando vuelve gente que tiene aquí raíces familiares. Las fiestas dedicadas a San Pedro reúnen procesiones, música en la plaza y ese ambiente de pueblo pequeño donde prácticamente todos se conocen.
También hay celebraciones religiosas durante el año, como la Semana Santa, que se viven de forma bastante sobria. No hay grandes despliegues, pero sí participación de los vecinos, que al final es lo que mantiene vivas estas tradiciones.
Cómo llegar a Peñalver
Peñalver está en la provincia de Guadalajara, dentro de la comarca de La Alcarria. Se llega por carreteras comarcales que atraviesan campos y pequeños pueblos.
Mi consejo aquí es sencillo: ve sin prisa. Este tipo de lugares se entienden mejor cuando el viaje forma parte del plan. Aparcas, das una vuelta por las calles, te asomas al paisaje que rodea el pueblo… y en un rato ya tienes bastante claro cómo es la vida por aquí.